Bogotá, 21 julio.- El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, aseguró este martes que respetará la autonomía del Congreso después de sufrir su primera derrota política en el Legislativo, una señal de que todavía no cuenta con mayorías consolidadas para impulsar su agenda de Gobierno.

La controversia surgió tras la elección de la nueva mesa directiva del Senado colombiano, donde la mayoría de congresistas rechazó al candidato respaldado por De la Espriella, Alfredo Deluque, y eligió en su lugar a Honorio Henríquez, integrante del partido Centro Democrático.

Henríquez obtuvo el respaldo de sectores del Congreso, incluido el Pacto Histórico, la coalición política del presidente saliente Gustavo Petro, que apoyó la candidatura pese a sus diferencias con el partido conservador.

De la Espriella defiende independencia del Congreso

Tras la votación, el mandatario electo afirmó en la red social X que no intervino para buscar apoyos políticos ni acuerdos burocráticos.

«Respeto plenamente la autonomía del Congreso de la República y la independencia de las ramas del poder público. Por eso no llamé a ningún congresista para pedir votos, ofrecer cargos, contratos o prebendas», señaló.

De la Espriella destacó que, a su juicio, la elección se produjo mediante una votación libre y sin los tradicionales acuerdos de reparto político.

Primer desafío para la gobernabilidad

La elección de las presidencias del Congreso suele convertirse en un termómetro de la relación entre el Legislativo y el Ejecutivo, ya que normalmente los gobiernos entrantes buscan construir alianzas que faciliten la aprobación de sus principales proyectos.

Sin embargo, la instalación del nuevo Congreso evidenció una división dentro del bloque conservador que acompaña al presidente electo.

Mientras sectores cercanos a De la Espriella buscaban impulsar a Deluque, el Centro Democrático, liderado por el expresidente Álvaro Uribe Vélez, decidió apoyar una alternativa propia, aunque aseguró que mantendrá independencia frente al nuevo Gobierno.

Una alianza inesperada contra el presidente electo

El Centro Democrático fue uno de los principales opositores del Gobierno de Gustavo Petro durante los últimos cuatro años. No obstante, su alianza con sectores del petrismo para elegir la presidencia del Senado fue interpretada por sectores oficialistas como la primera derrota política de De la Espriella antes de asumir el poder.

El presidente electo, un abogado sin experiencia previa en cargos de elección popular, afirmó que nunca estuvo «obsesionado» con controlar la elección del Senado.

De la Espriella ganó la segunda vuelta presidencial del 21 de junio frente al candidato oficialista Iván Cepeda, al frente del movimiento ciudadano Defensores de la Patria, y llegó a la Presidencia sin el respaldo formal de los partidos tradicionales.

Reformas y proyectos clave en juego

El nuevo Gobierno deberá negociar con el Congreso la aprobación de iniciativas fundamentales, entre ellas el presupuesto nacional y el Plan Nacional de Desarrollo, donde quedarán definidas sus principales políticas.

Entre sus propuestas figura la construcción de grandes complejos penitenciarios inspirados en el modelo aplicado en El Salvador.

Además, el Congreso deberá decidir si autoriza que De la Espriella realice su ceremonia de posesión el próximo 7 de agosto en una instalación militar fuera de Bogotá, rompiendo con la tradición de realizar el acto en la capital colombiana.

La experiencia del Gobierno de Gustavo Petro muestra los riesgos de depender de alianzas legislativas: aunque inició su mandato con mayorías amplias en el Congreso, con el paso del tiempo perdió apoyo y varias de sus reformas centrales, como la reforma al sistema de salud, enfrentaron bloqueos legislativos.


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