París, 17 Agosto.- El presidente de Francia, Emmanuel Macron, pidió este lunes a los ciudadanos que no caigan en el “espíritu insidioso del derrotismo”, cuando faltan ocho meses para las elecciones presidenciales de 2027, unos comicios en los que no podrá buscar un tercer mandato y que podrían estar marcados por el avance de la ultraderecha.

Durante un acto conmemorativo celebrado en Bormes-les-Mimosas y Le Lavandou, en el sur de Francia, Macron reivindicó la fortaleza del país y pidió a los franceses mantener la confianza en sus propias capacidades y en el futuro de Europa.

“No cedáis a ese espíritu insidioso del derrotismo. Francia es magnífica, nuestra juventud también”, afirmó el mandatario, quien destacó los logros alcanzados diariamente en el país y llamó a los ciudadanos a sentirse orgullosos de ellos.

Macron también instó a los franceses a “no bajar la cabeza” y a mostrarse firmes frente a quienes, según afirmó, pretenden “destruir” lo que representa Francia.

Macron reivindica el papel de Europa

Aunque no mencionó directamente las elecciones presidenciales de abril y mayo de 2027, el presidente francés insistió en la importancia de mantener la confianza en Francia y en Europa.

“Europa es la fuente de nuestra independencia y nos permitirá aguantar en este mundo fragmentado, en el que el derecho internacional se incumple con frecuencia”, sostuvo.

Las declaraciones se producen durante la última etapa de la presidencia de Macron, quien llegó al poder en 2017 y fue reelegido en 2022. La Constitución francesa le impide presentarse nuevamente en 2027 después de completar dos mandatos consecutivos.

El escenario electoral comienza a definirse mientras los partidos y posibles candidatos buscan posicionarse de cara a una contienda que podría provocar una profunda reorganización del espacio político francés.

Darmanin respalda a Édouard Philippe

En paralelo, el ministro de Justicia, Gérald Darmanin, anunció su respaldo al ex primer ministro centroderechista Édouard Philippe, quien ocupó el cargo entre 2017 y 2020 y ya ha manifestado su intención de competir por la Presidencia en 2027.

El apoyo representa un movimiento relevante dentro del espacio político de centro y derecha moderada, que continúa dividido entre varias candidaturas.

El respaldo de Darmanin supone además un revés para Gabriel Attal, quien fue primer ministro de Macron en 2024 y actualmente dirige Renacimiento, el partido del presidente.

La fragmentación del campo centrista podría tener un impacto significativo en la primera vuelta, especialmente ante la posibilidad de que numerosos candidatos compitan por el voto de un electorado situado entre el progresismo y la derecha tradicional.

Marine Le Pen aparece entre las favoritas

Mientras el centro intenta definir su estrategia, la ultraderecha francesa parte con una posición favorable en varias proyecciones electorales.

Algunos sondeos ya contemplan un escenario de segunda vuelta entre Marine Le Pen, líder de la extrema derecha, y el dirigente izquierdista Jean-Luc Mélenchon, aunque con ventaja para Le Pen.

La eventual confrontación entre ambos representaría un escenario especialmente polarizado para Francia, debido a las profundas diferencias ideológicas y a las posiciones críticas que ambos sectores han mantenido respecto al actual modelo político y a determinados aspectos de la integración europea.

Con la carrera presidencial todavía abierta y numerosas candidaturas en proceso de consolidación, Macron busca mantener la confianza de los franceses en los últimos meses de su mandato, mientras el país se prepara para una elección que podría redefinir el rumbo político de Francia y Europa.

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