México, 1 de octubre.- Una taza pequeña puede condensar hábitos de países enteros. En Cuba, el espresso se prepara con azúcar; en Vietnam, el café cae gota a gota desde un filtro metálico; en México, la bebida se infusiona con canela y piloncillo o raspadura.
Un ranking de TasteAtlas sobre los 10 mejores tipos de café del mundo reúne recetas con métodos, ingredientes y formas de consumo que cambian según cada región.
La clasificación incluye preparaciones intensas, bebidas frías y combinaciones con leche. El espresso aparece como origen de varias recetas italianas y griegas, mientras que el café vietnamita y el café de olla expresan tradiciones locales con ingredientes propios. Un repaso por el listado, en el marco del Día Internacional del Café.
El café cubano ocupa el primer lugar, con una calificación de 4,3. También se conoce como espresso cubano, shot cubano o trago cubano. La preparación incorpora azúcar demerara durante la elaboración del espresso, lo que produce una espuma marrón clara en la superficie.
Esta receta suele utilizar cafés de tueste oscuro. Se sirve en una taza pequeña y, con frecuencia, junto a un vaso de agua. En Cuba, forma parte de encuentros cotidianos y espacios sociales. También tiene presencia en otros países de América Latina y en Florida.
El espresso freddo se ubica en el segundo puesto, también con 4,3 puntos. Esta bebida de Grecia mezcla espresso, hielo y azúcar al gusto. Su particularidad está en que el café y el hielo se baten antes de servirse, lo que le da una textura uniforme y una temperatura más baja.
Después de la mezcla, el líquido se cuela y se vierte en un vaso con hielo. El espresso freddo se popularizó en Grecia durante la década de 1990 y se convirtió en una opción habitual durante los meses cálidos.
El café helado vietnamita obtuvo 4,2 puntos. Combina café fuerte, leche condensada y hielo. La versión tradicional suele prepararse con granos de la variedad Robusta y con un filtro de goteo metálico llamado phin.
El café se prepara lentamente sobre la taza, donde puede mezclarse con leche condensada antes de añadir hielo. La receta más difundida se conoce como cà phê sữa đá. Existe también el cà phê đá, que elimina la leche condensada y mantiene la combinación de café con hielo.
El capuchino figura en la cuarta posición, con una valoración de 4,2. La receta italiana une espresso, leche vaporizada y espuma de leche. Sus antecedentes se vinculan con el kapuziner, una bebida que se consumía en cafeterías austríacas durante el siglo XVIII.








