Washington, 13 agosto.- El Gobierno de Estados Unidos intensificó su ofensiva contra el denominado turismo de nacimiento, mediante la creación de un grupo de trabajo encargado de identificar y sancionar a extranjeros que utilizan visas temporales para ingresar al país con el propósito de dar a luz y obtener la ciudadanía estadounidense para sus hijos.

La iniciativa, impulsada por la administración del presidente Donald Trump, está coordinada por el Departamento de Estado y busca reforzar los controles migratorios, detectar posibles fraudes en las solicitudes de visa y desarticular las redes que ofrecen servicios relacionados con el nacimiento de hijos en territorio estadounidense.

Como parte de esta estrategia, las autoridades estadounidenses han revocado más de 600 visas a extranjeros vinculados con prácticas relacionadas con el turismo de nacimiento.

El Departamento de Estado sostiene que estas medidas forman parte de una estrategia más amplia para impedir el uso fraudulento del sistema migratorio y aplicar las herramientas legales disponibles contra quienes incumplan las condiciones de sus visas.

Investigación de visas y redes de turismo de nacimiento

El nuevo Grupo de Trabajo para la Prevención del Turismo de Nacimiento tiene entre sus principales objetivos identificar a personas que utilizan visas de no inmigrante para ingresar a Estados Unidos con la intención de dar a luz.

El organismo trabaja en coordinación con distintas agencias estadounidenses y personal de embajadas y consulados en el extranjero para detectar patrones sospechosos y cerrar las vías utilizadas por organizaciones que facilitan este tipo de viajes.

Entre las medidas contempladas se encuentra una revisión más exhaustiva de determinadas solicitudes de visa, especialmente aquellas presentadas por mujeres embarazadas, así como la investigación de empresas que promocionan los denominados “servicios de parto en Estados Unidos”.

Las autoridades también buscan identificar a quienes ayudan a los viajeros a ocultar el verdadero propósito de sus visitas, incluyendo posibles intermediarios que gestionan alojamiento, atención médica y trámites hospitalarios.

Autoridades denuncian posibles fraudes

El Departamento de Estado sostiene que el turismo de nacimiento se ha convertido en una actividad comercial que utiliza publicidad en internet para atraer clientes con la promesa de obtener la ciudadanía estadounidense para sus hijos.

Según las autoridades, algunas de estas organizaciones ofrecen asesoramiento para conseguir visas y coordinar servicios médicos, mientras que en determinados casos podrían recurrir a documentación falsa o instrucciones para ocultar el motivo real del viaje.

El Gobierno estadounidense también ha señalado situaciones en las que padres extranjeros habrían dejado sin pagar facturas hospitalarias relacionadas con el nacimiento de sus hijos, trasladando esos costos al sistema sanitario o a los contribuyentes.

“Los ciudadanos extranjeros que abusan del sistema de visas, así como quienes les ayudan a hacerlo, pueden perder su visa, su acceso y su futuro en Estados Unidos”, señaló el Departamento de Estado.

Casos utilizados para detectar patrones

Durante las investigaciones se identificaron distintas modalidades presuntamente utilizadas para ocultar el propósito real de los viajes.

En uno de los casos, una pareja habría ingresado a Estados Unidos en dos ocasiones utilizando como justificación una conferencia y posteriormente un viaje de compras, cuando el objetivo real era que la mujer diera a luz en territorio estadounidense. En el segundo viaje, además, la pareja no habría informado que ya tenía un hijo nacido en Estados Unidos.

Otro caso corresponde a una funcionaria extranjera que solicitó una visa para permanecer una semana en Estados Unidos con el objetivo de representar a su Gobierno, pero permaneció aproximadamente tres meses y dio a luz antes de abandonar el país.

Las autoridades también identificaron el caso de una mujer que solicitó una visa para viajar de vacaciones a Orlando, Florida, pero terminó desplazándose a Los Ángeles, California, donde dio a luz cinco días después de su llegada.

Coordinación entre agencias

La estrategia involucra a funcionarios de embajadas y consulados estadounidenses, además de agentes del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) encargados de hacer cumplir las leyes migratorias dentro del país.

El objetivo es combinar información procedente de diferentes organismos para identificar inconsistencias en las solicitudes, detectar patrones de comportamiento y determinar posibles infracciones migratorias.

Las medidas pueden incluir la revocación de visas y otras acciones contra personas involucradas en actividades fraudulentas, además de investigaciones dirigidas contra las redes que organizan y comercializan estos servicios.

La administración Trump ha dejado claro que considera la lucha contra el turismo de nacimiento una prioridad dentro de su política migratoria y que las autoridades continuarán ajustando sus mecanismos de control a medida que detecten nuevas modalidades utilizadas para ingresar al país con fines de parto.

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