São Paulo, 17 ago (EFE).- La cadena brasileña de tiendas Casas Bahia, una de las mayores empresas minoristas del país, solicitó este lunes ante los tribunales acogerse a la ley de quiebras y recuperación judicial para reestructurar una deuda que asciende a unos 17.300 millones de reales (3.330 millones de dólares).

La compañía justificó la decisión por el deterioro de su situación financiera, provocado principalmente por las elevadas tasas de interés, la restricción del crédito y las presiones sobre el consumo.

En un comunicado enviado al mercado, la dirección de Casas Bahia calificó la solicitud como una medida necesaria y como un nuevo paso dentro del proceso de reestructuración financiera, cuyo objetivo es garantizar la continuidad de las operaciones y alcanzar una solución definitiva para sus problemas económicos.

La empresa asegura que mantendrá sus operaciones

Pese al inicio del proceso judicial, Casas Bahia aseguró que continuará operando con normalidad a través de todos sus canales de venta, sin interrupciones relevantes mientras avanza la reestructuración.

La compañía, que hasta hace poco contaba con más de 1.000 establecimientos en todo Brasil, ha implementado en los últimos meses un amplio programa de reducción de costos.

Como parte de ese proceso, cerró 298 de sus tiendas menos rentables y realizó despidos, según los resultados correspondientes al segundo trimestre publicados el domingo.

Pérdidas millonarias en el segundo trimestre

La situación financiera de Casas Bahia se agravó durante el segundo trimestre, cuando la empresa registró pérdidas de 10.117 millones de reales, una cifra muy superior a los 555 millones de reales de pérdidas contabilizados en el mismo período del año anterior.

La compañía atribuye parte de sus dificultades al entorno de altas tasas de interés y menor disponibilidad de crédito, factores que afectan especialmente a las empresas minoristas que dependen del financiamiento para sus operaciones y ventas a plazos.

El proceso de reestructuración pretende aliviar esa presión financiera y permitir que la empresa continúe funcionando mientras negocia con sus acreedores.

El comercio minorista brasileño enfrenta dificultades

La solicitud de Casas Bahia se produce en un momento complicado para las grandes empresas del comercio minorista brasileño, que además enfrentan una creciente competencia de las plataformas de comercio electrónico.

Uno de los casos más graves de los últimos años fue el de Americanas, otro gigante brasileño del sector, que solicitó protección judicial en 2023 después de descubrir un agujero financiero de miles de millones de reales en sus cuentas.

El caso de Americanas continúa bajo investigación. En junio de este año, la Policía Federal brasileña puso en marcha una nueva operación para investigar el presunto fraude y ordenó el embargo de bienes pertenecientes a algunos de los principales accionistas de la compañía.

La crisis de Casas Bahia se suma así a una serie de dificultades que han obligado a importantes empresas minoristas brasileñas a reducir operaciones, renegociar deudas o recurrir a mecanismos judiciales para evitar la quiebra.

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