La Paz, 26 mayo.- El Gobierno de Bolivia confirmó este lunes la muerte de una persona durante los enfrentamientos registrados en una operación militar y policial destinada a despejar una carretera troncal en el occidente del país, bloqueada por sectores que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
El vocero presidencial, José Luis Gálvez, reconoció el fallecimiento y pidió disculpas por declaraciones previas en las que había asegurado que no se habían producido víctimas mortales, atribuyendo la información inicial a rumores y versiones no confirmadas difundidas tras el fracaso del operativo.
Según el Gobierno, la intervención tenía como objetivo habilitar el llamado “corredor humanitario” para el traslado de alimentos, combustible y medicamentos hacia La Paz y El Alto, ciudades afectadas por el desabastecimiento debido a los bloqueos en la red vial.
Sin embargo, la operación fue suspendida tras intensos enfrentamientos en varios puntos de la ruta entre La Paz y Oruro, a unos 227 kilómetros de distancia. Durante los disturbios se registraron incendios en oficinas estatales y daños a vehículos que acompañaban el convoy de seguridad.
El fallecido fue identificado como Víctor Cruz Quispe, según un informe forense citado por medios locales, que indicó que la causa de muerte fue un impacto de arma de fuego. El hecho ocurrió en las inmediaciones de la localidad de Vilaque, donde se produjeron los choques entre fuerzas de seguridad y manifestantes.
Organismos como la Iglesia católica, la Defensoría del Pueblo y la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de El Alto han exigido una investigación independiente y transparente para esclarecer lo ocurrido y determinar posibles responsabilidades.
El Gobierno sostiene que los efectivos desplegados no portaban armas de fuego, sino únicamente material antidisturbios, como gases lacrimógenos, utilizados —según la versión oficial— con carácter disuasivo. No obstante, las circunstancias del disparo que causó la muerte aún están bajo investigación.
Las protestas, que se prolongan desde hace más de 20 días, involucran a sectores campesinos, la Central Obrera Boliviana y seguidores del expresidente Evo Morales, quienes exigen la dimisión del actual mandatario. La situación ha derivado en bloqueos extendidos a varias regiones del país.
Las autoridades también han informado de otras cuatro muertes indirectas relacionadas con los cortes de rutas, incluidos casos de personas que no pudieron recibir atención médica a tiempo.








