La Paz, 4 Agosto.- El Gobierno de Bolivia aseguró que la detención del expresidente Evo Morales se convirtió en una “tarea prioritaria”, luego de que la Fiscalía activara nuevas investigaciones en su contra por su presunta responsabilidad en las protestas y bloqueos de carreteras que paralizaron al país entre mayo y junio de 2026.
El ministro de Gobierno (Interior), Marco Antonio Oviedo, confirmó que existen órdenes de captura vigentes contra Morales, incluida una reciente por los delitos de terrorismo y alzamiento armado, dentro de una investigación relacionada con las movilizaciones sociales que exigían la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
“El Gobierno ha definido como tarea prioritaria detener a Evo Morales”, afirmó Oviedo durante una declaración a medios en la ciudad de Santa Cruz.
Investigación por las protestas y bloqueos de carreteras
La Fiscalía boliviana investiga a Morales junto a otros dos dirigentes sindicales tras una denuncia presentada a comienzos de julio por líderes cívicos de Santa Cruz, región considerada el principal motor económico del país. Posteriormente, el Ministerio de Gobierno se sumó al proceso judicial.
Las protestas estuvieron protagonizadas principalmente por sectores campesinos de La Paz y la Central Obrera Boliviana (COB), con apoyo de grupos afines al exmandatario.
Durante aproximadamente siete semanas, los bloqueos afectaron rutas estratégicas del occidente y centro de Bolivia, generando escasez de alimentos, combustible y oxígeno medicinal en varias ciudades.
Según datos oficiales, los conflictos dejaron al menos 16 personas fallecidas, 13 de ellas relacionadas con la falta de atención médica oportuna debido a las interrupciones de las vías, además de pérdidas económicas estimadas en más de 3.000 millones de dólares.
La crisis terminó después de acuerdos entre el Gobierno y distintos sectores sociales, además de la declaración de un estado de excepción el 20 de junio para permitir el levantamiento de los bloqueos.
Morales rechaza las acusaciones y denuncia persecución política
Evo Morales ha negado haber promovido la caída del Gobierno de Rodrigo Paz y sostiene que las acusaciones en su contra buscan responsabilizarlo por una crisis económica y social que, según él, tiene causas más profundas.
El exmandatario afirmó que demostrará su inocencia y aseguró que las acciones judiciales no lograrán intimidarlo.
En mayo, Morales escribió en la red social X que el presidente Paz tenía únicamente dos opciones frente al conflicto: “militarizar” Bolivia o convocar nuevas elecciones en un plazo de 90 días.
El expresidente permanece refugiado en su bastión político
Morales permanece desde octubre de 2024 en la región del Trópico de Cochabamba, una zona considerada su principal bastión político y sindical, donde cuenta con el respaldo de cientos de seguidores que buscan impedir su detención.
El exgobernante también enfrenta una investigación por un caso de trata agravada de personas, relacionado con una acusación sobre una supuesta relación con una menor de edad durante su mandato presidencial.
En mayo, un tribunal de Tarija declaró a Morales en rebeldía después de que no acudiera al inicio del juicio y emitió una nueva orden de captura.
Pese a las órdenes judiciales, medios locales informaron que Morales continúa participando en actividades públicas en Cochabamba, incluida la organización de un torneo juvenil de fútbol denominado “Copa Evo”, previsto para septiembre con la participación de clubes nacionales e internacionales.








