Madrid, 2 de octubre.- Los Reyes de España viajarán a Ceuta y Melilla en octubre, una decisión que el diario marroquí Le360 considera contraria a la distensión entre ambos países y que constituye la primera reacción pública vinculada al entorno de la Casa Real de Marruecos.
El medio marroquí Le360, próximo al entorno de Mohamed VI, ha descrito el viaje previsto para los días 13 y 14 de octubre como una “provocación anunciada” producida “a contracorriente de toda lógica de apaciguamiento”; ni el primer ministro, ni la embajada ni el Ministerio de Exteriores marroquíes se han pronunciado y la Casa Real no ha emitido un comunicado oficial.
La publicación ha situado el artículo en portada y lo ha difundido también en español e inglés. El texto sostiene que la visita “suena como una nota disonante y una capitulación disfrazada ante la escalada de la derecha y de la derecha radical”, y afirma que devuelve las relaciones bilaterales a “un anacronismo colonial”.
El diario cuestiona que Madrid presente el desplazamiento como una actividad institucional destinada a fortalecer los vínculos entre el Estado central y las ciudades. “Si bien Madrid intenta torpemente banalizar este desplazamiento revistiéndolo con los ropajes de una rutina institucional destinada a estrechar los lazos entre el Estado central y plazas de soberanía ocupadas, el ardiente contexto en el que se produce lo transforma en una auténtica disonancia diplomática”.
La publicación vincula la crítica con las turbulencias migratorias del verano. “Al optar por pisar el suelo de estos enclaves marroquíes tras las turbulencias migratorias del verano, la Corona española rompe con la prudencia geopolítica y cede a las inclinaciones más retrógradas de su clase política”.
El texto contrapone el viaje al “grado de madurez y resiliencia” alcanzado, a su juicio, por España y Marruecos en materias como la lucha contra redes criminales y la regulación de los flujos migratorios. También reprocha a varios medios haber atribuido al Gobierno marroquí el salto masivo registrado en Ceuta en julio, pese a que Marruecos, según el artículo, realiza esfuerzos humanos y materiales para reforzar la zona frente a la migración clandestina.
Le360 dirige además sus críticas al Partido Popular y Vox, a los que acusa de promover “tesis xenófobas y belicistas” contra Marruecos. El diario sostiene que la presencia institucional de los Reyes transmite la impresión de validar esas posiciones y concluye que “ver a la España oficial ceder terreno ante los nostálgicos del imperio y las exigencias de la derecha radical resulta decepcionante”.
La reacción actual contrasta con la crisis diplomática desencadenada en 2007, cuando el entonces rey Juan Carlos y la reina Sofía realizaron una visita similar a Ceuta y Melilla. El embajador marroquí en España, Omar Azziman, fue llamado a consultas y regresó a Rabat durante dos meses, mientras se suspendían todas las reuniones bilaterales y Madrid quedaba sin interlocución diplomática con Marruecos.
El entonces primer ministro Abbas el Fassi afirmó ante el Parlamento marroquí que el viaje había cruzado “líneas rojas” relacionadas con “la integridad territorial de Marruecos”. La Casa Real de Mohamed VI condenó después la visita en un comunicado leído por un consejero real y la calificó de hecho “lamentable”, pese a las buenas relaciones que el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero mantenía con Rabat.








