LA PAZ, 24 mayo.- Las carreteras de Bolivia amanecieron este domingo con 59 puntos de bloqueo activos en seis de las nueve regiones del país, en medio de una creciente crisis social tras el fracaso de un segundo operativo policial y militar que intentó liberar una vía troncal ocupada por manifestantes desde hace 19 días.
El conflicto se desarrolla en un contexto de alta tensión política, con protestas que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz y una respuesta cada vez más compleja por parte del Estado.
Según la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), los bloqueos afectan principalmente a los departamentos de La Paz, Oruro y Potosí, además de Chuquisaca, Cochabamba y Santa Cruz. Las únicas regiones sin cortes de ruta son Beni, Pando y Tarija.
Fracasa operativo para abrir corredor humanitario
El operativo denominado “corredor humanitario con banderas blancas” buscaba habilitar el tránsito en la carretera de 227 kilómetros entre La Paz y Oruro, una de las principales rutas logísticas del país.
Sin embargo, la intervención fue repelida por los manifestantes, quienes respondieron con cargas de dinamita, piedras y otros objetos contundentes. Tras el paso de la caravana oficial, los bloqueos fueron reinstalados de inmediato con piedras, tierra y troncos.
Este representa el segundo intento fallido de las fuerzas de seguridad para despejar la ruta, luego de un operativo previo también sin éxito.
Enfrentamientos y vehículos atacados
El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, informó que la comitiva oficial debió suspender el operativo a mitad de camino tras ser emboscada en varias ocasiones.
Según su despacho, el convoy sufrió al menos tres ataques, y uno de los vehículos oficiales resultó con el vidrio trasero destruido. La delegación tuvo que regresar a La Paz por rutas alternas en la madrugada.
Las autoridades confirmaron que mantienen disposición al diálogo con los sectores movilizados, aunque la situación en el terreno continúa siendo altamente inestable.
Crisis de abastecimiento y tensión social
Los bloqueos han generado graves problemas de abastecimiento en varias regiones, afectando el transporte de alimentos, combustible e insumos médicos hacia ciudades como La Paz y El Alto.
La escasez ya ha comenzado a provocar un aumento de precios en mercados locales, según reportes oficiales y comerciantes.
Gobierno advierte medidas constitucionales
El presidente Rodrigo Paz afirmó que su gobierno seguirá apostando por el diálogo, pero advirtió que “todo tiene un límite” y no descartó aplicar medidas constitucionales extraordinarias si la situación se agrava.
El mandatario señaló que los conflictos se concentran principalmente en la zona andina y afectan rutas estratégicas por donde ingresa el combustible importado desde el Pacífico.
Protestas impulsadas por sectores sociales y seguidores de Evo Morales
Las movilizaciones están encabezadas por campesinos aimaras del altiplano, la Central Obrera Boliviana (COB) y simpatizantes del expresidente Evo Morales, quienes exigen la renuncia del actual mandatario.
Las protestas han incluido enfrentamientos con la policía, uso de dinamita y daños a infraestructuras estatales, mientras las fuerzas de seguridad han respondido con gases lacrimógenos en distintos puntos del país.
La situación mantiene en alerta a las autoridades, que enfrentan uno de los episodios de mayor tensión social en lo que va del año.








