Miami, 18 Marzo.- La opositora cubana Rosa María Payá aseguró que una eventual transición democrática en Cuba no requiere figuras del actual régimen, a diferencia de lo ocurrido en Venezuela, y afirmó que la sociedad civil ya está preparada para liderar ese proceso sin la participación de la cúpula gobernante.
En una entrevista concedida en Miami, Payá sostuvo que “no hace falta una Delcy Rodríguez en Cuba”, en referencia al rol asumido por la dirigente chavista tras la captura de Nicolás Maduro, y defendió que el cambio en la isla debe estar liderado por organizaciones cívicas y opositoras tanto dentro como fuera del país.
La activista, hija del histórico disidente Oswaldo Payá, subrayó que existe un equipo preparado para encabezar un gobierno provisional que conduzca a elecciones libres y ponga fin al sistema actual. “Se trata de llevar al país de la barbarie totalitaria hacia un proceso democrático real”, afirmó.
Payá también instó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a mantener e incluso aumentar la presión sobre el Gobierno de Miguel Díaz-Canel, en un contexto marcado por la crisis energética y económica que atraviesa la isla.
La opositora criticó además las recientes medidas de apertura económica impulsadas por el régimen, al considerar que buscan “ganar tiempo” sin introducir reformas políticas reales. “Los cubanos no quieren un cambio fraude ni que la familia Castro siga controlando el poder”, advirtió.
En ese sentido, insistió en que una transición auténtica no puede incluir a la actual élite gobernante. “No entendemos un proceso que termine en elecciones libres con la familia Castro en el poder”, reiteró, al tiempo que rechazó la idea de que el propio régimen impulse su transformación.
Asimismo, hizo un llamado a la comunidad internacional para respaldar al pueblo cubano y presionar por la liberación de presos políticos, el respeto a los derechos fundamentales y el fin de la represión.
Payá concluyó que, aunque será necesario apoyarse en ciertos sectores de la burocracia para evitar el colapso institucional, la prioridad es garantizar la soberanía nacional y los derechos de los ciudadanos desde el inicio de cualquier proceso de transición.








