La Habana, 4 Agosto.- Cuba volvió a quedar a oscuras este lunes tras registrarse un nuevo colapso del Sistema Electroenergético Nacional (SEN), el segundo apagón generalizado en menos de 24 horas y el séptimo que afecta a toda la isla en lo que va de 2026.

La Unión Eléctrica (UNE) informó que la nueva desconexión ocurrió mientras avanzaban las labores para restablecer el servicio interrumpido la noche del domingo. Según la empresa estatal, el fallo fue provocado por eventos meteorológicos que afectaron la red de transmisión y obligaron a salir de operación a varias unidades generadoras que se encontraban sincronizadas al sistema.

La compañía aseguró que sus equipos continúan trabajando para recuperar el suministro eléctrico en el menor tiempo posible, aunque reconoció que el proceso será gradual debido a la complejidad de reiniciar un sistema de generación completamente desconectado.

Horas antes del nuevo colapso, la UNE había logrado restablecer parcialmente el servicio en La Habana, donde 29 circuitos eléctricos ya abastecían a más de 87.000 clientes, además de garantizar electricidad a 19 hospitales y otros servicios esenciales, como el suministro de agua.

El director del Despacho Nacional de Carga de la UNE, Félix Estrada, explicó que el sistema se encontraba en la fase de sincronización de varias centrales termoeléctricas cuando ocurrió la nueva falla. Tras el incidente, se reinició el protocolo de recuperación, que comienza con fuentes de generación de arranque rápido —como plantas solares, hidroeléctricas y motores de generación distribuida— para alimentar progresivamente las grandes centrales termoeléctricas, responsables de la mayor parte de la electricidad del país.

Las autoridades estiman que el restablecimiento total del servicio puede tardar más de 24 horas, ya que requiere reconstruir gradualmente la red eléctrica nacional.

El nuevo apagón se produce pocos días después de otra avería registrada el viernes en líneas de transmisión de 220 kilovoltios, incidente que dejó sin electricidad a casi la mitad del territorio cubano y afectó a unos 4,5 millones de personas.

Durante 2026, Cuba ha sufrido una sucesión de apagones nacionales. En marzo se produjeron dos desconexiones generales en menos de una semana y, en julio, otras tres interrupciones de gran magnitud, reflejando el deterioro del sistema eléctrico.

El Gobierno cubano atribuye la crisis energética a la limitada capacidad de generación del país, el envejecimiento de la infraestructura eléctrica y las dificultades para importar combustible debido a las sanciones estadounidenses. Las autoridades reconocen que el sistema atraviesa una situación «crítica» y «extremadamente tensa».

Según estimaciones oficiales, Cuba necesita más de 100.000 barriles de petróleo diarios para cubrir su demanda energética. Sin embargo, la producción nacional apenas alcanza unos 40.000 barriles por día, por lo que depende de importaciones para abastecer el resto del consumo.

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