Lima, 19 Agosto.- Un sismo de magnitud 4,8 registrado durante la madrugada de este miércoles frente a la costa de Lima fue percibido por habitantes de distintas zonas de la capital, pero no provocó daños ni víctimas, según los primeros reportes oficiales.
La Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina de Guerra del Perú descartó además la generación de un tsunami en el litoral peruano, por lo que las autoridades no emitieron una alerta para las zonas costeras.
El Instituto Geofísico del Perú (IGP) informó que el movimiento telúrico ocurrió a las 5:28:02 de la mañana y tuvo su epicentro en el mar, aproximadamente 42 kilómetros al suroeste de Lurín, en la región Lima.
El evento se produjo a una profundidad de 42 kilómetros y alcanzó una intensidad de III grados en la escala de Mercalli en la zona de Lurín, de acuerdo con el reporte del Centro Sismológico Nacional.
El organismo detalló los parámetros del movimiento: magnitud 4,8, latitud -12,46, longitud -77,20 y una referencia de 42 kilómetros al suroeste de Lurín.
Marina descarta riesgo de tsunami
Poco después del sismo, la Marina de Guerra del Perú, mediante su Dirección de Hidrografía y Navegación y el Centro Nacional de Alerta de Tsunamis, confirmó que el movimiento no generó condiciones para un tsunami.
“Información: no genera tsunami en litoral peruano”, señaló el reporte oficial, que precisó que el evento tuvo una magnitud de 4,8 Mw, una profundidad de 42 kilómetros y se produjo frente a Lurín.
La confirmación permitió descartar una emergencia adicional en las localidades ubicadas frente al océano Pacífico y llevó tranquilidad a la población que había percibido el movimiento durante las primeras horas de la mañana.
Hasta el momento de los reportes oficiales disponibles, tampoco se habían registrado víctimas ni daños materiales relacionados con el sismo.
El movimiento tuvo su origen frente a la costa de Lima
Información difundida por especialistas en actividad sísmica señala que el epicentro se ubicó en el mar y que el movimiento estaría relacionado con la dinámica de las placas tectónicas que interactúan frente a la costa peruana.
Perú se encuentra dentro del denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las zonas con mayor actividad sísmica del planeta.
En el caso del litoral peruano, la placa de Nazca se introduce por debajo de la placa Sudamericana, un proceso conocido como subducción que genera una constante acumulación y liberación de energía sísmica.
El sismo de este miércoles fue de intensidad moderada y no produjo consecuencias graves, pero volvió a poner sobre la mesa la preocupación existente por la actividad sísmica en la zona central del país.
Especialista advierte sobre la energía acumulada
El sismólogo César Jiménez Tintaya, profesor de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, señaló en declaraciones recogidas por RPP Noticias que la región central del Perú mantiene una importante acumulación de energía sísmica.
El especialista recordó que el último gran terremoto que afectó esta zona ocurrió en 1746.
Desde entonces, diversos terremotos registrados durante los siglos XX y XXI, entre ellos los de Huacho en 1940, Barranca en 1966, Chilca-Lima en 1974 y Pisco-Ica en 2007, han liberado parte de la energía acumulada.
Según Jiménez Tintaya, esos eventos, pese a haber alcanzado magnitudes de entre 8 y 8,1, habrían liberado en conjunto aproximadamente el 20 % de la energía acumulada desde el terremoto de 1746.
El investigador advirtió que este escenario mantiene abierta la posibilidad de que la región central del Perú experimente en el futuro un terremoto de gran magnitud.
Autoridades mantienen vigilancia
El IGP y la Marina de Guerra del Perú continúan monitoreando la actividad sísmica frente a la costa y en otras zonas del territorio nacional.
Aunque el movimiento de este miércoles no generó un tsunami ni dejó reportes de daños importantes, las autoridades reiteraron la importancia de mantenerse informados a través de los canales oficiales y contar con medidas de preparación ante eventuales terremotos de mayor intensidad.
El sismo registrado a las 5:28 de la mañana constituye así un nuevo recordatorio de la elevada actividad sísmica que caracteriza al territorio peruano, particularmente en la región costera central.








