Ciudad de Panamá, 12 de junio de 2026.- América se ha convertido en el continente con el mayor número de personas desplazadas por la fuerza en el mundo, con un total de 22,8 millones de afectados a finales de 2025, según el informe anual “Tendencias en las Américas” de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR).

El estudio, divulgado esta semana, señala que la crisis humanitaria en la región está impulsada principalmente por las situaciones de violencia, inestabilidad política y crisis económicas en países como Haití, Nicaragua, el norte de Centroamérica, Colombia y Venezuela.

De acuerdo con el informe, las Américas superan a otras regiones como África Oriental y Meridional, así como Oriente Medio y el Norte de África, consolidándose como la zona con mayor presión migratoria y de desplazamiento forzado en el planeta.

Uno de los datos más destacados del reporte es el papel de Colombia, que se mantiene como el principal país de acogida a nivel mundial, con aproximadamente 2,8 millones de refugiados y personas que requieren protección internacional.

El informe de ACNUR destaca además la situación de la población venezolana, una de las mayores crisis de desplazamiento del mundo. Según las cifras citadas, millones de venezolanos continúan fuera de su país, y cerca del 97% se encuentra acogido en América Latina y el Caribe.

Países como Perú, Brasil, Chile y Ecuador también concentran importantes comunidades de migrantes y refugiados venezolanos, en un esfuerzo regional de acogida que ha sido calificado por la ONU como uno de los más relevantes del mundo en términos de integración.

El organismo internacional subraya que las políticas de regularización implementadas en países como Colombia han permitido a millones de personas acceder a empleo formal y servicios básicos, generando un impacto positivo en las economías locales y en la cohesión social.

En paralelo, el informe advierte sobre la grave situación en Haití, donde la violencia de las pandillas ha provocado un aumento del 38% en el número de desplazados internos en un solo año, alcanzando 1,4 millones de personas en 2025.

Asimismo, en el norte de Centroamérica y Nicaragua, el desplazamiento forzado sigue creciendo, con cientos de miles de personas solicitando asilo o protección internacional en distintas partes del mundo.

ACNUR también destaca que, pese a la magnitud de la crisis, se ha registrado un aumento de los retornos voluntarios en algunos países, lo que refleja tanto avances en ciertas condiciones de seguridad como la persistencia de contextos frágiles que obligan a muchas personas a regresar sin garantías suficientes.

El informe concluye que, aunque el desplazamiento forzado global ha mostrado una leve disminución en el último año, la situación en las Américas sigue siendo crítica y requiere soluciones sostenidas basadas en la cooperación internacional, la integración y el apoyo a los países receptores.

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