Comayagua, 27 Julio.- El expresidente de Honduras Juan Orlando Hernández (2014-2022) regresó este domingo al país para enfrentar un nuevo proceso judicial por presunto fraude y lavado de activos, después de haber recibido un indulto en Estados Unidos que anuló una condena de 45 años de prisión por narcotráfico.

En sus primeras declaraciones públicas tras su llegada desde Miami, Hernández pidió que el proceso en su contra se desarrolle sin interferencias políticas y que se respete la aplicación de la ley.

“Pido, como cualquier ciudadano, que se aplique la ley como corresponde, que no politicen la justicia”, afirmó ante seguidores reunidos en Comayagua.

El exmandatario deberá comparecer el próximo 3 de agosto ante un tribunal hondureño en una audiencia inicial de declaración de imputado por una investigación relacionada con el caso de corrupción conocido como ‘Pandora II’.

Acusaciones por desvío de fondos públicos

La Fiscalía hondureña acusa a Hernández de participar en una estructura que habría desviado fondos estatales para financiar su campaña política de 2013. El expediente también involucra al expresidente Porfirio Lobo (2010-2014), quien fue sobreseído definitivamente, además de exdiputados, empresarios y particulares.

Según las investigaciones del Ministerio Público, la red habría facilitado entre 2010 y 2013 el desembolso de más de 288 millones de lempiras, equivalentes a unos 10,8 millones de dólares, destinados a dos fundaciones.

Hernández sostiene que demostrará su inocencia y aseguró que regresó al país “como un hondureño más” dispuesto a defenderse ante la justicia.

Regreso tras más de cuatro años fuera del país

Juan Orlando Hernández fue extraditado a Estados Unidos en abril de 2022, donde fue juzgado y condenado en junio de 2024 por delitos relacionados con narcotráfico. Posteriormente, recibió un indulto total el 1 de diciembre de 2025 por parte del presidente estadounidense Donald Trump.

A su llegada al aeropuerto internacional Palmerola, en Comayagua, fue recibido por su esposa, la exprimera dama Ana García, su madre y tres de sus hijos, con quienes protagonizó un emotivo reencuentro tras más de cuatro años de separación.

El exgobernante llegó acompañado por familiares y allegados, entre ellos varios generales que testificaron a su favor durante el juicio en Nueva York y su abogado estadounidense Renato Stabile.

Debate sobre la independencia judicial

El regreso de Hernández ha generado un intenso debate en Honduras sobre la independencia del sistema judicial y la posibilidad de que el proceso sea tratado con imparcialidad.

Sus seguidores consideran que su retorno permitirá demostrar su inocencia, mientras sectores opositores y organizaciones anticorrupción han expresado preocupación por posibles privilegios durante el proceso.

Cientos de simpatizantes del Partido Nacional recibieron al exmandatario con banderas y mensajes de apoyo. Hernández llamó a evitar divisiones internas, fortalecer las instituciones y trabajar por la unidad del país.

Aunque aseguró que pretendía alejarse de la política para dedicarse a su familia, el expresidente afirmó que continuará expresándose públicamente cuando considere que Honduras enfrenta amenazas.


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