Santiago de Chile, 15 Dic.— José Antonio Kast se convirtió este domingo en el nuevo presidente electo de Chile tras obtener una victoria aplastante en el balotaje frente a la candidata oficialista Jeannette Jara, con cerca del 60% de los votos, según resultados preliminares, en una jornada marcada por la polarización política y el fuerte rechazo a la gestión del actual Gobierno.
Tal como anticipaban las encuestas, aunque con una diferencia aún mayor, el líder del Partido Republicano se impuso con claridad sobre la abanderada del Partido Comunista, que alcanzó alrededor del 40%, en una elección en la que más de 15,7 millones de chilenos fueron convocados a votar de manera obligatoria. El proceso se desarrolló con relativa normalidad, con algunas filas y reclamos puntuales en centros de votación de Santiago.
Los primeros cómputos fueron difundidos poco antes de las 20:00 hora local, con el 57,44% de las mesas escrutadas, confirmando una tendencia irreversible a favor de Kast, quien asumirá la presidencia el 11 de marzo de 2026, sucediendo a Gabriel Boric.
Kast esperó los resultados en la sede de su partido, en la comuna de Las Condes, acompañado por su familia, su equipo de campaña y dirigentes de Chile Vamos, Demócratas, Amarillos, socialcristianos y libertarios, fuerzas que respaldaron su candidatura en la segunda vuelta. Durante la noche recibió la llamada de felicitación de Jeannette Jara y el saludo protocolar del presidente Boric, transmitido por señal abierta.
El discurso que llevó a Kast al poder estuvo centrado en el combate a la crisis de seguridad, el endurecimiento de las políticas contra el crimen organizado, la expulsión de más de 300.000 inmigrantes ilegales, el cierre de la frontera norte y la promesa de un repunte económico, ejes que conectaron con las principales preocupaciones ciudadanas. Según el último sondeo de Ipsos, el 63% de los chilenos considera que la delincuencia y la violencia son el mayor problema del país.
En la última década, los homicidios se duplicaron y, aunque han mostrado una leve baja reciente, se ha registrado un aumento en delitos como el secuestro y la extorsión, fenómenos antes poco habituales en Chile y asociados a organizaciones criminales como el Tren de Aragua.
Durante la campaña, Kast debió moderar algunas de sus propuestas. Aunque su programa inicial contemplaba suspender la Ley de 40 horas para las pequeñas y medianas empresas, en el último debate televisivo se comprometió a no eliminar beneficios sociales como el aumento del salario mínimo, la indemnización por años de servicio y la Pensión Garantizada Universal (PGU).
Jeannette Jara votó temprano en la comuna de Conchalí y siguió el conteo desde su centro de operaciones en el Hotel Fundador, en el centro de Santiago. Tras conocerse los resultados, reconoció su derrota y felicitó al presidente electo, en un gesto que contribuyó a cerrar una jornada sin incidentes mayores.
En materia de relaciones internacionales, Kast adelantó que buscará mantener vínculos pragmáticos con los países de la región. Confirmó que el presidente argentino Javier Milei lo llamó tras su paso a la segunda vuelta y destacó las coincidencias entre ambos gobiernos. “Esperamos tener la mejor relación con todos nuestros vecinos”, afirmó, subrayando el potencial estratégico entre Chile y Argentina como plataforma hacia el Asia-Pacífico.
Con esta victoria, José Antonio Kast inaugura un giro político a la derecha en Chile y se prepara para asumir el desafío de gobernar un país marcado por la inseguridad, el estancamiento económico y una ciudadanía profundamente dividida.







