PEKÍN, 15 mayo.— China pidió este viernes la reapertura “lo antes posible” del estrecho de Ormuz y defendió mantener abierta la vía diplomática con Irán, después de que los presidentes Xi Jinping y Donald Trump abordaran la situación en Oriente Medio durante su reunión bilateral celebrada el jueves en Pekín.
En un comunicado oficial, la Cancillería china subrayó la necesidad de preservar la actual “tendencia de distensión” y continuar apostando por una solución política al conflicto regional.
“La puerta del diálogo, una vez abierta, no debe volver a cerrarse”, afirmó un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, quien insistió en que todas las partes deben evitar una nueva escalada de tensiones.
El Gobierno chino sostuvo además que prolongar el conflicto no beneficia a ninguna de las partes involucradas y consideró necesario avanzar hacia un acuerdo que reduzca la inestabilidad en la región.
“Esta guerra, que no debería haber ocurrido, no tiene ninguna necesidad de continuar”, señaló la Cancillería, agregando que una salida diplomática sería favorable tanto para Estados Unidos como para Irán.
El estrecho de Ormuz, ubicado entre Omán e Irán, es una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo para el transporte de petróleo y gas natural. Cualquier interrupción del tráfico en esa zona genera preocupación en los mercados energéticos internacionales, especialmente en Asia, principal destino de gran parte del crudo que circula por esa vía.
Durante la cumbre en Pekín, Trump y Xi también discutieron asuntos relacionados con comercio bilateral, inteligencia artificial y Taiwán, aunque Oriente Medio ocupó un lugar central debido al temor internacional de que el conflicto entre Israel e Irán provoque una crisis energética global.
La Casa Blanca informó tras el encuentro que ambos líderes coincidieron en la necesidad de mantener abierto el estrecho de Ormuz para garantizar el libre flujo de hidrocarburos y preservar la estabilidad económica mundial.








