Washington, 15 mayo.- Estados Unidos estaría avanzando en una posible acusación formal contra el exmandatario cubano Raúl Castro por su presunta implicación en el derribo de aeronaves del grupo humanitario Hermanos al Rescate en 1996, según información citada por la cadena CBS News y fuentes del Gobierno estadounidense.

De acuerdo con esas informaciones, la imputación aún no ha sido presentada oficialmente y requeriría la aprobación de un gran jurado, aunque el Departamento de Justicia no ha confirmado ni comentado el caso.

El caso se centra en el incidente ocurrido hace casi tres décadas, cuando dos avionetas fueron derribadas por fuerzas cubanas en aguas internacionales, un hecho que provocó una grave crisis diplomática entre Washington y La Habana y que desde entonces ha permanecido como uno de los episodios más tensos en la relación bilateral.

La posible acción judicial se enmarca en una estrategia más amplia de presión de la administración estadounidense hacia el gobierno cubano, que incluye sanciones económicas, restricciones energéticas y exigencias de reformas políticas profundas.

El expresidente Donald Trump ha mantenido una postura especialmente dura hacia Cuba, llegando a plantear públicamente una “toma de control” del país y reforzando las medidas de presión diplomática y económica.

Raúl Castro, de 94 años, dejó formalmente la dirección del Partido Comunista en 2021, aunque distintos informes lo siguen señalando como una figura influyente dentro del aparato político y militar cubano.

En paralelo, fuentes citadas por medios estadounidenses indican que funcionarios de inteligencia y diplomáticos han mantenido contactos recientes con representantes del entorno de la familia Castro en el marco de conversaciones exploratorias sobre seguridad y estabilidad regional.

El Gobierno cubano no ha emitido una respuesta oficial específica sobre la posible acusación, pero ha reiterado en ocasiones anteriores que las acciones de 1996 se realizaron en defensa de su soberanía y niega cualquier vínculo con organizaciones terroristas.

El eventual avance del caso marcaría un nuevo punto de inflexión en las tensiones entre Estados Unidos y Cuba, en un momento en el que ambos países mantienen canales limitados de diálogo mientras persisten las sanciones y la crisis energética en la isla.

Publicidad