WASHINGTON / LA HABANA, 15 mayo.— El director de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA), John Ratcliffe, mantuvo este jueves una reunión en La Habana con altos funcionarios del Gobierno de Cuba, en lo que constituye un encuentro inusual de alto nivel entre ambos países, según confirmaron fuentes oficiales.
De acuerdo con un comunicado de la propia CIA, Ratcliffe viajó a la capital cubana para sostener conversaciones directas con representantes del Ministerio del Interior y con responsables de los servicios de inteligencia de la isla, en medio de un contexto de persistentes tensiones diplomáticas entre Washington y La Habana.
Durante la reunión se abordaron temas vinculados a la cooperación en materia de inteligencia, la seguridad regional y la situación económica de Cuba. Según la información difundida, el director de la CIA transmitió la disposición de Estados Unidos a explorar un diálogo más amplio en asuntos económicos y de seguridad, aunque condicionado a “cambios fundamentales” por parte del Gobierno cubano.
Entre los participantes en el encuentro se mencionan el ministro del Interior, Lázaro Álvarez Casas, así como Raúl Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro y asesor en temas de seguridad.
La visita se produce en un momento de creciente presión diplomática por parte de Washington sobre la isla, que en los últimos meses ha intensificado su exigencia de reformas económicas y políticas. La Habana, por su parte, rechaza esas condiciones al considerar que se trata de asuntos internos no negociables y vinculados a su soberanía.
Según la parte estadounidense, el acercamiento abre una vía para eventuales conversaciones más amplias, mientras que el Gobierno cubano sostiene que el encuentro se enmarca en esfuerzos de diálogo para mejorar la cooperación en materia de seguridad regional e internacional.
El comunicado de La Habana subraya además que las autoridades cubanas defendieron que el país “no constituye una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos”, rechazando acusaciones sobre presunto apoyo a organizaciones extremistas o terroristas.
El acercamiento ocurre en un contexto marcado por nuevas tensiones bilaterales, con sanciones económicas vigentes y un endurecimiento de la política estadounidense hacia la isla en los últimos meses, aunque ambas partes han mantenido contactos puntuales recientes sin avances sustanciales conocidos hasta ahora.







