Barranquilla, 15 de mayo.- Momentos de tensión se vivieron en el Aeropuerto Internacional Ernesto Cortissoz luego de que un avión de la aerolínea Wingo, que cubría la ruta Bucaramanga–Barranquilla, declarara una emergencia preventiva en pleno vuelo tras detectar una falla técnica en uno de sus motores.
La aeronave, identificada como el vuelo RPB7664, comenzó a presentar anomalías durante la fase de aproximación a la capital del Atlántico, lo que obligó a la tripulación a activar los protocolos de seguridad establecidos para este tipo de situaciones.
De acuerdo con la Aerocivil, la tripulación notificó una emergencia técnica minutos antes del aterrizaje, lo que activó de inmediato la respuesta de los equipos de rescate y del Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios (SEI), que se desplegaron en la pista como medida preventiva.
Pese a la alerta, el aterrizaje se realizó sin incidentes y la aeronave logró tocar tierra de forma segura, sin que se registraran personas lesionadas ni necesidad de asistencia médica para los pasajeros o la tripulación.
Posteriormente, la aerolínea Wingo confirmó que el incidente estuvo relacionado con una falla en uno de los motores y destacó que el procedimiento se ejecutó conforme a los estándares internacionales de seguridad aérea.
Tras el aterrizaje, los pasajeros desembarcaron con normalidad mientras técnicos especializados iniciaron la inspección de la aeronave para determinar el origen exacto de la avería.
El hecho generó preocupación momentánea entre los ocupantes del vuelo y trabajadores del aeropuerto, aunque las autoridades resaltaron la correcta actuación de la tripulación, que permitió evitar cualquier riesgo mayor.








