Corpus Christi, Texas (EE.UU.), 14 Dic.— Abraham Quintanilla Jr., patriarca de la dinastía musical Quintanilla y figura clave en el ascenso de Selena Quintanilla, falleció este sábado a los 86 años, poniendo fin a una vida marcada por la música, la perseverancia y la defensa incansable del legado de la llamada “Reina del Tex-Mex”.
La muerte fue confirmada por su hijo A.B. Quintanilla a través de redes sociales. Hasta el momento, la familia no ha revelado las causas oficiales del fallecimiento. Con su partida, se cierra un capítulo fundamental en la historia de la música latina en Estados Unidos.
Nacido en Corpus Christi, Texas, y criado dentro de la cultura chicana, Abraham Quintanilla nunca ocultó el peso de sus raíces mexicanas. Sus abuelos emigraron desde Coahuila, sentando las bases de una familia orgullosamente mexicoamericana. Desde joven mostró vocación artística y formó el grupo vocal The Dinos, junto a compañeros de secundaria, aunque el camino estuvo marcado por el racismo y la discriminación.
Según relató en un reciente documental de Netflix, a su grupo se le negaba el acceso a locales nocturnos por su origen étnico, pese a interpretar música en inglés. “Pensaban que éramos italianos”, recordó en referencia a los prejuicios que enfrentaron en esa etapa inicial.
Durante la década de 1960, Quintanilla dejó temporalmente la música para ingresar a la Fuerza Aérea de Estados Unidos y consolidar su familia junto a Marcella Samora, con quien tuvo a A.B., Suzette y Selena. Tras abandonar el servicio militar, abrió el restaurante PapaGayo’s, escenario donde su hija menor comenzó a cantar.
La crisis económica y el cierre del negocio lo obligaron a reinventarse. Abraham retomó el nombre Los Dinos, esta vez con sus hijos al frente, y asumió el rol de manager, productor y mentor, forjando la disciplina y el repertorio que llevarían a Selena a convertirse en un ícono global del Tex-Mex y la música latina.
La carrera de Selena Quintanilla no puede entenderse sin la figura de su padre. Tras el asesinato de la cantante en 1995, Abraham se convirtió en el principal custodio de su legado, administrando el museo en Corpus Christi, supervisando la película biográfica protagonizada por Jennifer López y manteniendo viva su memoria a través de Q-Productions, giras conmemorativas y plataformas digitales.
En entrevistas recientes, Quintanilla también se refirió a Yolanda Saldívar, autora material del crimen. “Nada va a regresar a mi hija”, afirmó al ser consultado sobre una posible liberación. Reconoció que Saldívar estaría “más segura dentro que fuera” y advirtió sobre un posible desenlace trágico si llegara a salir de prisión.
Con la muerte de Abraham Quintanilla Jr., la música latina despide a uno de sus constructores silenciosos, el hombre que impulsó desde el hogar una carrera que cambió para siempre la historia del Tex-Mex y que defendió, hasta el final, la memoria de Selena como símbolo cultural de millones de latinos.








