Toronto, 24 abr.- El estadio de Toronto, que albergará seis partidos del Mundial de fútbol este verano, ha generado críticas por el aspecto de sus nuevas gradas temporales, que algunos aficionados y comentaristas han llegado a calificar como “el peor estadio” del torneo.
Las instalaciones han sido ampliadas con 17.756 asientos adicionales, colocados en dos grandes estructuras en los extremos del recinto. Aunque desde el interior la mayoría de los espectadores consideran aceptable la visibilidad, la apariencia exterior ha provocado numerosas reacciones negativas.
Durante un partido amistoso entre Canadá y Túnez en marzo, el creador de contenido Prince Hudda describió las nuevas gradas como una estructura que “parece una vieja montaña rusa de un parque de atracciones”, y criticó la imagen que proyecta la ciudad frente a otros estadios de Estados Unidos y México.
El estadio, con capacidad para 45.000 personas, es el más pequeño entre las sedes del Mundial 2026, que se celebrará de forma conjunta en Canadá, México y Estados Unidos.
Algunas voces del ámbito deportivo, sin embargo, restan importancia a las críticas y señalan que la instalación de asientos temporales no es algo inusual en grandes torneos internacionales.
Desde la empresa gestora del estadio, Maple Leaf Sports & Entertainment, se defiende la remodelación, que ha supuesto una inversión cercana a los 160 millones de dólares e incluye nuevas pantallas, iluminación y zonas de hospitalidad que permanecerán tras el torneo.
Las autoridades del proyecto han indicado además que la FIFA cubrirá las estructuras temporales con lonas decorativas con los colores del torneo y de la ciudad.
Mientras continúan los preparativos, los primeros partidos con público en estas nuevas gradas están previstos para mayo, incluido un encuentro del Toronto FC frente al Inter Miami, donde juega Lionel Messi, que servirá como prueba antes del inicio del Mundial.








