Cali, 7 Ago.- Abelardo de la Espriella asumió este viernes la Presidencia de Colombia durante una ceremonia de posesión realizada por primera vez fuera de Bogotá, en la ciudad de Cali, en medio de un fuerte dispositivo de seguridad, tensiones políticas y la ausencia de varios dirigentes de la oposición.

De la Espriella se convirtió así en el presidente número 43 de Colombia en la era republicana, tras prestar juramento ante el presidente del Congreso, Honorio Miguel Henríquez Pinedo.

El nuevo mandatario recibió posteriormente la banda presidencial, mientras el Ejército Nacional realizó una salva de 21 cañonazos como parte de los honores militares correspondientes a la investidura.

Minutos después, De la Espriella tomó juramento a su vicepresidente, Juan Manuel Restrepo, quien asumió oficialmente el cargo durante el mismo acto.

Uno de los momentos destacados de la ceremonia fue la presencia de Luis Felipe Yagüé, un vendedor de panela que se convirtió en protagonista de una controversia durante la campaña electoral después de que un profesor simpatizante del petrismo lo excluyera de una actividad al conocer su intención de votar por De la Espriella.

La jornada de investidura estuvo precedida por una intensa actividad diplomática y política. Delegaciones de distintos países llegaron a Cali para participar en los actos oficiales, mientras el nuevo Gobierno programó reuniones bilaterales con representantes de España, Argentina, Chile, Brasil y otros países.

La decisión de trasladar la ceremonia desde Bogotá a Cali generó controversia y fue cuestionada judicialmente. El Tribunal Administrativo de Cundinamarca rechazó dos recursos que pretendían suspender la posesión, al considerar válida la autorización para trasladar temporalmente la sede del Congreso y señalar que los gastos estaban respaldados por estudios previos.

Sin embargo, sectores de la oposición mantuvieron sus críticas. La bancada del Pacto Histórico anunció que no asistiría a la ceremonia y convocó movilizaciones en distintas ciudades del país.

Tampoco participaron en el acto los expresidentes Álvaro Uribe, Juan Manuel Santos y Ernesto Samper. La ausencia del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, fue atribuida por la Cancillería a las dificultades logísticas generadas por el traslado de la ceremonia de Bogotá a Cali.

La nueva administración inicia así su mandato en un escenario político marcado por la polarización y por cuestionamientos judiciales sobre el proceso electoral. Una nueva demanda presentada ante el Consejo de Estado solicitó excluir más de 614.000 votos del resultado electoral por presuntas irregularidades, mientras sectores de la oposición denunciaron una supuesta manipulación del censo electoral en cientos de municipios.

Durante las horas previas a la investidura, De la Espriella también confirmó que su discurso presidencial no sería pronunciado en el recinto del Congreso, sino en el Batallón Pichincha, como parte de los actos oficiales previstos en Cali.

Con la toma de posesión, comienza oficialmente el mandato del nuevo presidente colombiano, quien ha prometido aplicar una política de mano dura contra los grupos violentos, fortalecer a las Fuerzas Militares y combatir a las organizaciones armadas ilegales que operan en distintas regiones del país.

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