Bogotá, 12 junio.- El presidente de Colombia Gustavo Petro afirmó que no fue informado de ninguna restricción en su visa para ingresar a Estados Unidos, luego de que se frustrara una reunión prevista con el líder político y actual alcalde de Nueva York durante su visita reciente a ese país.
A través de su cuenta en la red social X, Petro sostuvo que nunca recibió notificación oficial sobre limitaciones a su visado y defendió que, como jefe de Estado, está amparado por las normas que regulan la participación de mandatarios extranjeros en actividades de Naciones Unidas en Nueva York.
El mandatario colombiano señaló además que considera “poco democrático” que se hayan limitado sus interacciones políticas fuera del marco oficial de la ONU, en referencia a la cancelación de un encuentro con el alcalde neoyorquino Zohran Mamdani, según reportes de medios estadounidenses.
De acuerdo con fuentes citadas por The Washington Post, la administración del presidente Donald Trump habría intervenido para impedir la reunión, en un contexto de tensiones diplomáticas persistentes entre Bogotá y Washington.
Petro recordó que en el pasado ya había enfrentado restricciones migratorias, incluyendo la revocación de su visa tras declaraciones polémicas durante una visita a la ONU, aunque posteriormente recuperó su autorización de ingreso mediante acuerdos bilaterales.
La relación entre ambos países atraviesa un periodo de fricciones desde el inicio del segundo mandato de Trump en 2025, marcado por diferencias en materia de migración, lucha antidrogas y política exterior. Entre los episodios más tensos figuran la crisis diplomática por la deportación de ciudadanos colombianos y la posterior inclusión de Petro en listas de sanciones financieras estadounidenses.
A pesar de estos antecedentes, una reciente conversación entre ambos líderes había permitido cierta distensión temporal, que incluyó una reunión en la Casa Blanca a inicios de año.
El nuevo incidente vuelve a situar las relaciones entre Colombia y Estados Unidos en un escenario de incertidumbre diplomática, especialmente en el contexto de la agenda internacional de Naciones Unidas en Nueva York.








