La Habana, 3 de abril.- Activistas y organizaciones de derechos humanos denunciaron que el régimen de Miguel Díaz-Canel no está liberando presos políticos pese a haber anunciado un indulto masivo de más de 2.000 reclusos como gesto “humanitario” durante la Semana Santa.
Según afirmó Javier Larrondo, presidente de la ONG Prisoners Defenders, las primeras liberaciones confirmadas corresponden exclusivamente a presos comunes.
“Se confirma el jueguecito del régimen para intentar engañar a la prensa, a costa de mortificar a los familiares”, denunció, asegurando que en centros penitenciarios como Toledo 2, en La Habana, y El Yabú, los excarcelados no pertenecen a la categoría de presos políticos.
Dudas sobre el alcance real del indulto
La falta de transparencia en el anuncio oficial ha alimentado la desconfianza entre disidentes y familiares. Las autoridades no publicaron listas de beneficiarios ni detalles sobre los criterios de selección, lo que impide verificar quiénes han sido realmente liberados.
Además, el propio decreto excluye delitos como “atentado”, “desacato” y “resistencia”, figuras jurídicas comúnmente utilizadas contra opositores, lo que, según organizaciones independientes, reduce drásticamente el impacto del indulto sobre los presos políticos.
Familiares advierten sobre “falsas expectativas”
Fuentes cercanas a los familiares de detenidos ya habían alertado sobre las limitaciones de la medida, advirtiendo que la exclusión de delitos contra la autoridad dejaría fuera a la mayoría de los opositores encarcelados.
“No se hagan ilusiones”, fue el mensaje transmitido a familiares, ante el temor de que el anuncio genere expectativas que luego no se cumplan.
Antecedentes que aumentan la desconfianza
La credibilidad del proceso también se ve afectada por antecedentes recientes. En marzo, el régimen anunció la liberación de 51 prisioneros como gesto hacia el Vaticano, pero solo una parte de ellos fue excarcelada.
Este nuevo indulto, que sería el quinto desde 2011, se suma a una serie de medidas similares que han liberado a miles de reclusos, aunque bajo criterios cuestionados por organizaciones de derechos humanos.
Críticas al uso político de los indultos
Diversos analistas consideran que estas medidas forman parte de una estrategia del régimen para mejorar su imagen internacional en medio de presiones diplomáticas, especialmente en el contexto de negociaciones con Estados Unidos y la mediación de la Iglesia Católica.
Mientras tanto, la ausencia de verificación independiente y la exclusión de presos políticos continúan generando críticas sobre la falta de transparencia y el uso político de los indultos en Cuba.








