Caracas, 14 ago. – El presidente venezolano Nicolás Maduro acusó este martes a WhatsApp, propiedad de la estadounidense Meta, de haber proporcionado a los líderes de la oposición mayoritaria, Edmundo González Urrutia y María Corina Machado, “toda la base de datos” de Venezuela, que incluye información personal de los usuarios de la aplicación de mensajería instantánea.
“WhatsApp entregó a los terroristas venezolanos, a la diabla esta demonia Machado, terrorista y asesina, prófuga de la Justicia, y al criminal de guerra Edmundo González Urrutia y a sus comanditos (…) toda la base de datos de Venezuela, quien eres tú, tu familia, tus amigos, de qué hablas, de qué no hablas, qué videos compartes, cuáles son tus gustos, etcétera”, expresó Maduro en un discurso transmitido por el canal estatal VTV.
Los ‘comanditos’ mencionados por Maduro son estructuras de organización ciudadana que se formaron durante la campaña electoral de González Urrutia, candidato de la principal coalición opositora, la Plataforma Unitaria Democrática (PUD).
Desde la semana pasada, Maduro ha encabezado una campaña contra redes sociales y aplicaciones como WhatsApp, que, según él, están siendo utilizadas para amenazar a militares, policías y líderes comunitarios en Venezuela. El mandatario ha instado repetidamente a la población a eliminar la aplicación, pidiendo que el proceso sea “acelerado”, aunque no ha presentado pruebas concretas que respalden sus acusaciones.
“Tenemos que ir al punto de liberar WhatsApp de nuestras vidas”, declaró Maduro durante un encuentro con jóvenes. Afirmó que la aplicación “está en manos del imperialismo tecnológico, enemigos de Venezuela y de la humanidad”.
Esta declaración llega tras la orden de Maduro de retirar la red social X (anteriormente conocida como Twitter) de circulación durante 10 días, emitida el jueves pasado. Las denuncias de Maduro se producen después de las elecciones presidenciales del 28 de julio, en las que el ente electoral proclamó su victoria, un resultado que la oposición mayoritaria ha rechazado, acusando de “fraude” y generando protestas que el Gobierno considera “criminales” y “terroristas”.
Desde el 29 de julio, fuentes estatales informan que más de 2.400 personas han sido detenidas, algunas en manifestaciones y otras en operativos policiales. Además, 25 personas han fallecido en hechos de violencia, que el Gobierno atribuye a la oposición, mientras que el antichavismo culpa a las fuerzas de seguridad del Estado, bajo órdenes de sus superiores.







