Ottawa, 28 abr.- El primer ministro de Canadá, Mark Carney, aseguró que su gobierno demostrará ser un “buen gestor fiscal” cuando presente este martes el informe económico de primavera, un documento clave que actualizará las proyecciones económicas y presupuestarias del país.

El denominado “minipresupuesto” permitirá revisar las cifras del ejercicio en curso y podría incluir nuevos ajustes de gasto. El presupuesto de otoño —el primero bajo el liderazgo de Carney— proyectaba un déficit de 78.300 millones de dólares para el último año fiscal, con una reducción progresiva en los próximos cinco años.

Sin embargo, datos oficiales muestran que el déficit acumulado entre abril de 2025 y febrero de 2026 se sitúa en 25.500 millones de dólares, lo que ha generado expectativas entre analistas de que el resultado final podría ser menor al previsto inicialmente.

“Habrá buenas noticias”, adelantó Carney, quien defendió la gestión de su Ejecutivo. “Nos centramos en las cifras y hemos tomado decisiones difíciles para reducir el gasto”, afirmó.

Presión política por el gasto público

El enfoque del gobierno liberal ha sido cuestionado por el líder conservador, Pierre Poilievre, quien acusa al Ejecutivo de manejar las finanzas públicas como una “tarjeta de crédito”, advirtiendo de posibles efectos negativos como inflación y aumento de los costos de la deuda.

No obstante, Poilievre evitó detallar un calendario concreto para equilibrar el presupuesto, limitándose a señalar que primero es necesario evaluar el estado real de las cuentas públicas.

Nuevas inversiones y medidas económicas

El gobierno ha justificado el aumento del déficit por la necesidad de impulsar grandes proyectos de infraestructura, reforzar el gasto en defensa y reducir la dependencia económica de Estados Unidos.

En este contexto, Carney anunció la creación de un fondo soberano de inversión con una capitalización inicial de 25.000 millones de dólares, destinado a financiar proyectos estratégicos junto al sector privado.

Asimismo, el Ejecutivo ha implementado medidas para aliviar el costo de vida, como el aumento del beneficio del GST para hogares de bajos ingresos y una pausa en el impuesto federal a los combustibles hasta el Día del Trabajo.

El ministro de Finanzas, François-Philippe Champagne, subrayó que el objetivo del plan económico es reducir los gastos cotidianos de los ciudadanos y proteger la estabilidad financiera del país.

Incertidumbre global y contexto económico

El panorama fiscal de Canadá también está condicionado por factores externos, como la volatilidad en los mercados energéticos derivada del conflicto en Oriente Medio, que podría generar ingresos adicionales pero también incertidumbre.

Pese a ello, Carney destacó que la inflación se ha mantenido dentro del rango objetivo del Banco de Canadá, entre el 1 % y el 3 %, y que las recientes revisiones al alza del crecimiento económico por parte de Statistics Canada ofrecen una base más sólida para las finanzas públicas.

Mayoría parlamentaria y margen político

El contexto político también ha cambiado en favor del gobierno liberal. Tras su victoria en recientes elecciones parciales, Carney cuenta ahora con mayoría en el Parlamento, lo que le otorga mayor capacidad para aprobar su agenda económica.

Con este nuevo escenario, el informe de primavera se perfila como una prueba clave para evaluar la credibilidad del discurso fiscal del Ejecutivo y su capacidad para equilibrar crecimiento, gasto público y estabilidad económica en un entorno global incierto.

Publicidad