Toronto, 6 Agosto.- El primer ministro de Canadá, Mark Carney, aseguró que ya no confía en el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, tras la polémica generada por el fallido plan para incorporar inversionistas privados a la gestión de la Copa del Mundo, una iniciativa que provocó una fuerte oposición dentro del fútbol internacional.
Carney calificó como un «grave fallo de gobernanza» la decisión de Infantino de impulsar la propuesta sin consultar previamente a altos ejecutivos del organismo, incluido el director de operaciones y miembros del consejo directivo.
«Debería ser un error fatal. Personalmente, ya no tengo confianza en el señor Infantino», declaró el mandatario canadiense.
Las declaraciones representan uno de los cuestionamientos más contundentes realizados por un jefe de Gobierno contra el presidente de la FIFA y aumentan la presión política sobre el dirigente suizo.
La propuesta que desató la crisis
El conflicto surgió después de que Infantino promoviera la creación de una empresa valorada en 20.000 millones de dólares para administrar comercialmente la Copa del Mundo mediante la participación de inversionistas privados, entre ellos integrantes de la familia Kushner.
La iniciativa fue retirada pocos días después debido al rechazo de diversas organizaciones futbolísticas, entre ellas la UEFA, varias federaciones nacionales y altos asesores de la propia FIFA.
Canadá, que fue uno de los tres países organizadores del Mundial de 2026, junto con Estados Unidos y México, había mantenido una estrecha relación institucional con Infantino durante el torneo. Sin embargo, la postura del Gobierno canadiense cambió tras conocerse los detalles del proyecto.
Europa endurece su postura
Las críticas no provienen únicamente de Canadá. El primer ministro británico, Andy Burnham, afirmó recientemente que Infantino es «la persona equivocada para dirigir el fútbol mundial».
Mientras tanto, las 55 federaciones miembros de la UEFA llegaron a plantear un boicot a las competiciones organizadas por la FIFA si el proyecto seguía adelante. También expresaron su rechazo la Concacaf y la Confederación Asiática de Fútbol, obligando finalmente al organismo a retirar la propuesta.
Pese a la marcha atrás, la UEFA anunció que trabajará junto a otras confederaciones para impedir que un proyecto similar vuelva a presentarse en el futuro.
Infantino mantiene algunos apoyos
Aunque el presidente de la FIFA continúa contando con el respaldo de algunas asociaciones nacionales, entre ellas Catar, las críticas sobre la transparencia y la gobernanza del organismo continúan creciendo.
La próxima elección para la presidencia de la FIFA está prevista para marzo de 2027 en Rabat, Marruecos, y los aspirantes podrán presentar oficialmente sus candidaturas hasta el 18 de noviembre.
Las declaraciones de Carney añaden un nuevo elemento de presión sobre Infantino en un momento en que varias federaciones reclaman reformas internas y una mayor transparencia en la administración del máximo organismo del fútbol mundial.








