Montreal, 29 Julio.- Organizaciones que defienden los derechos de los refugiados en Montreal informaron de un aumento en las consultas de ciudadanos haitianos residentes en Estados Unidos, después de que la administración del presidente Donald Trump pusiera fin al Estatus de Protección Temporal (TPS) para cientos de miles de personas, una medida que las expone a procesos de deportación.

Thierry Jean-Baptiste, representante de la Oficina de la Comunidad Haitiana de Montreal (BCHM), afirmó que muchas familias viven con miedo a ser detenidas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), permanecen encerradas en sus viviendas y evitan salir incluso para realizar actividades cotidianas.

El Tribunal Supremo de Estados Unidos autorizó recientemente a la administración estadounidense a retirar las protecciones migratorias concedidas a ciudadanos haitianos y sirios. En el caso de Haití, el TPS había sido otorgado inicialmente tras el devastador terremoto de 2010.

Ante este escenario, diversas organizaciones humanitarias solicitaron al Gobierno canadiense revisar o suspender la aplicación del Acuerdo de Tercer País Seguro (STCA) con Estados Unidos, que limita la posibilidad de solicitar asilo en Canadá a personas que llegan desde territorio estadounidense.

Una ciudadana haitiana entrevistada por medios canadienses, cuya identidad fue protegida por razones de seguridad, explicó que decidió trasladarse a Quebec por temor a ser deportada a Haití, donde persisten la violencia de las pandillas, la inestabilidad política y la crisis económica.

Gracias a que cuenta con familiares en Canadá, la mujer podrá presentar una solicitud de asilo bajo una de las excepciones previstas en el acuerdo bilateral. Sin embargo, quienes no tienen familiares en territorio canadiense generalmente son devueltos a Estados Unidos, desde donde podrían ser posteriormente deportados a Haití.

Julia Sande, abogada de Amnistía Internacional Canadá, sostuvo que Canadá tiene la obligación de respetar el principio internacional de no devolución y advirtió que devolver solicitantes de asilo a Estados Unidos, con conocimiento de que posteriormente podrían ser enviados a Haití, plantea interrogantes sobre el cumplimiento de esos compromisos internacionales.

En la misma línea, el defensor de solicitantes de asilo Frantz André pidió al Gobierno canadiense retirarse del Acuerdo de Tercer País Seguro para permitir que los haitianos puedan presentar solicitudes de refugio en Canadá sin ser rechazados en la frontera.

Por su parte, el Departamento federal de Inmigración reiteró que Canadá mantiene una tradición humanitaria y aseguró que los criterios utilizados para considerar a Estados Unidos como un tercer país seguro son objeto de evaluación permanente.

Las estadísticas de la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá (CBSA) muestran que los ciudadanos haitianos representan el mayor grupo de solicitantes de asilo procesados en los puestos fronterizos terrestres durante 2026. No obstante, el organismo indicó que, hasta el momento, el incremento de solicitudes no ha obligado a activar planes de contingencia.

Asimismo, la CBSA recordó que las personas que llegan desde Estados Unidos y no cumplen alguna de las excepciones previstas en el Acuerdo de Tercer País Seguro no pueden presentar una solicitud de refugio en Canadá y son devueltas a territorio estadounidense. Hasta el 27 de julio, un total de 827 solicitantes de asilo habían sido retornados en aplicación de ese acuerdo.

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