JERUSALÉN, 16 feb.– El gobierno de Israel estableció un plazo de 60 días para que el grupo islamista Hamas entregue la totalidad de su armamento en la Franja de Gaza, según confirmó el secretario de gabinete y asesor principal del primer ministro Benjamín Netanyahu, Yossi Fuchs.
Durante una conferencia en Jerusalén, Fuchs explicó que el periodo fue propuesto por la administración del presidente estadounidense Donald Trump y que Israel ha decidido acogerse a ese marco temporal. Según el funcionario, Hamas deberá entregar todas sus armas, incluidas armas ligeras como fusiles AK-47, como condición indispensable para evitar una nueva ofensiva militar a gran escala.
Advertencia de reanudación de la ofensiva
Fuchs advirtió que, si el grupo no cumple con el desarme total dentro del plazo estipulado, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) retomarán las operaciones militares en el enclave.
Aunque no se ha definido con precisión la fecha exacta en que comenzará a contarse el plazo, el funcionario señaló que podría coincidir con una próxima conferencia de la Junta de Paz prevista para esta semana.
El asesor también indicó que el gobierno espera que antes de eventuales elecciones nacionales —tentativamente previstas para junio— la situación esté resuelta: o bien Hamas habrá entregado sus armas, o el ejército israelí estará inmerso en una nueva fase de combate.
Desmilitarización total, objetivo irrenunciable
El jefe del Estado Mayor israelí, teniente general Eyal Zamir, reafirmó que la desmilitarización completa de Gaza sigue siendo uno de los objetivos centrales de la guerra.
“Estamos preparados para pasar de la defensa a la ofensiva en cualquier momento”, declaró durante una visita a Rafah, en el sur de la Franja.
El portavoz militar Effie Defrin añadió que las fuerzas israelíes continúan operando contra lo que describen como infraestructura terrorista y que mantienen plena capacidad para intensificar la ofensiva si las circunstancias lo requieren.
El factor túneles y la situación sobre el terreno
Fuchs subrayó que el desarme no se limita únicamente a la entrega de armas, sino también al desmantelamiento de la red de túneles en Gaza, infraestructura que —según Israel— ha sido utilizada con fines militares y que, en algunos casos, se extiende hacia territorio israelí.
Al referirse a la magnitud de la destrucción tras meses de conflicto, el funcionario describió el área cercana al kibutz Beeri, atacado el 7 de octubre de 2023, señalando que gran parte de la infraestructura en Gaza ha quedado devastada y que la operación militar no se considera concluida.
Contexto regional
A pesar del alto el fuego vigente desde hace cuatro meses, las autoridades israelíes reiteran que la guerra no ha terminado y que la desmilitarización total del enclave es una condición no negociable.
Las fuerzas armadas israelíes aseguran además que monitorean de cerca la situación en todo Oriente Medio, en un escenario regional marcado por tensiones persistentes y posibles repercusiones estratégicas más amplias.
El plazo de 60 días podría convertirse en un punto decisivo para el futuro inmediato de Gaza y para la estabilidad de la región.








