Islamabad, 11 abril 2026.- Representantes de JD Vance y de Mohamad Baqer Qalibaf protagonizaron este sábado en Islamabad el primer encuentro directo entre Estados Unidos e Irán en décadas, en el marco de las negociaciones de paz mediadas por Pakistán.
El diálogo, confirmado por fuentes diplomáticas paquistaníes, marca un hito histórico al tratarse del contacto de más alto nivel entre ambas potencias desde la Revolución Islámica de 1979, en un contexto de creciente tensión regional.
Tras una primera sesión de casi dos horas, las conversaciones entraron en una fase técnica coordinada por expertos de ambas delegaciones, con pausas previstas por motivos religiosos antes de retomar el diálogo. Un funcionario de la Casa Blanca confirmó además que se trata de una reunión trilateral presencial entre Estados Unidos, Irán y Pakistán.
Condiciones y puntos de fricción
Según medios iraníes, Teherán ha planteado varias condiciones clave para avanzar hacia un acuerdo, entre ellas el control del estratégico estrecho de Ormuz, la liberación de activos iraníes congelados y un alto el fuego ampliado que incluya también al Líbano.
Por su parte, Washington ha negado haber aceptado desbloquear fondos iraníes como gesto inicial, lo que evidencia las profundas diferencias que aún persisten entre ambas partes.
Las negociaciones podrían extenderse más allá de la jornada prevista inicialmente, con el objetivo de cerrar detalles técnicos que permitan avanzar hacia un posible acuerdo de desescalada.
Islamabad bajo máxima seguridad
La capital paquistaní amaneció completamente blindada, con un despliegue militar sin precedentes en la denominada “Zona Roja”, donde se ubican las principales instituciones gubernamentales. El hotel Serena, en este perímetro de alta seguridad, acoge las conversaciones, mientras la prensa internacional permanece a la espera de avances.
El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, ha calificado la cumbre como un “momento decisivo” para alcanzar un alto el fuego permanente en un conflicto que amenaza con desestabilizar aún más Oriente Medio.
Tensión regional y negociaciones paralelas
El proceso de diálogo se produce en medio de un contexto extremadamente volátil, marcado por recientes ataques de Israel en Líbano que han dejado centenares de víctimas, generando desacuerdos sobre si ese frente forma parte del eventual acuerdo de tregua.
Mientras Irán y Pakistán sostienen que el alto el fuego debe abarcar toda la región, Estados Unidos e Israel rechazan esa interpretación, lo que anticipa negociaciones paralelas en los próximos días entre Tel Aviv y Beirut en Washington.
El resultado de estas conversaciones podría definir el rumbo del conflicto en las próximas semanas y abrir —o cerrar— la puerta a una estabilización duradera en la región.








