Madrid, 10 abril.- La Policía Nacional ha comenzado esta semana la implementación total del nuevo sistema electrónico de control fronterizo de la Unión Europea, una herramienta que transformará la gestión de los pasos fronterizos al sustituir el tradicional sellado manual de pasaportes por un registro digital y biométrico.
El sistema, conocido como Sistema de Entradas y Salidas (EES), se ha ido desplegando de forma progresiva desde octubre de 2025 y tiene como objetivo reforzar la seguridad y mejorar la trazabilidad de los flujos migratorios en el espacio europeo.
Según explicó el comisario jefe de la Unidad Central de Fronteras de la Policía Nacional, Carlos Río-Miranda, el cambio no altera las funciones del cuerpo policial, sino el modo en que se ejecutan los controles. “Las funciones de la Policía siguen siendo las mismas, lo que cambia es el modelo de hacerlo”, señaló.
El nuevo sistema obliga a los ciudadanos de países extracomunitarios a registrar datos biométricos como huellas dactilares y fotografía, que serán verificados en tiempo real con las bases de datos de la Unión Europea, así como con alertas de organismos como Europol o Interpol.
Las autoridades destacan que este mecanismo permitirá un mayor control sobre las entradas y salidas del territorio europeo, incluyendo el registro de denegaciones de entrada por motivos administrativos o de seguridad, como la falta de visado o posibles vínculos con delitos graves.
La implantación del sistema ha requerido una amplia coordinación entre la Secretaría de Estado de Seguridad, la Dirección General de la Policía, Aena y las autoridades portuarias, además de la participación de empresas tecnológicas como Thales e Indra.
En total, alrededor de 1.200 agentes han sido desplegados en distintos puntos fronterizos de España para garantizar la transición al nuevo modelo, que también ha implicado ajustes técnicos para minimizar posibles retrasos en los controles.
Aunque el sistema busca agilizar y reforzar la seguridad, las autoridades reconocen que la recogida de datos biométricos podría afectar temporalmente a los tiempos de paso en aeropuertos y puertos, especialmente durante las primeras fases de funcionamiento.
Pese a algunas incidencias técnicas registradas durante el despliegue inicial, como caídas puntuales del sistema, el operativo cuenta con mecanismos de respaldo tanto a nivel local como central para garantizar su continuidad.








