Kiev, 15 de abril de 2026 — El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, condenó este miércoles los últimos ataques rusos que dejaron al menos siete muertos y reiteró la urgencia de reforzar las defensas aéreas ucranianas en plena escalada del conflicto.
A través de un mensaje publicado en la red social X, Zelenski afirmó que la principal prioridad diplomática de su país es asegurar más sistemas de protección antiaérea, especialmente frente a los misiles balísticos rusos, cuyo impacto se ha intensificado en las últimas semanas.
Según la Fuerza Aérea ucraniana, ninguno de los tres misiles Iskander-M lanzados por Rusia en el último ataque pudo ser interceptado, lo que ha encendido las alarmas sobre la capacidad actual de respuesta de las defensas del país.
Durante su gira europea, Zelenski insistió en que Ucrania necesita de forma urgente más misiles y sistemas antiaéreos para proteger infraestructuras críticas y población civil.
En este contexto, el mandatario destacó el compromiso del canciller alemán Friedrich Merz, quien durante una reunión en Berlín prometió el envío de más misiles PAC-2 para sistemas Patriot, así como lanzadores adicionales del sistema IRIS-T, considerados clave para la defensa contra ataques aéreos.
Alemania también confirmó la continuidad de su participación en la iniciativa internacional PURL, mediante la cual países europeos financian la compra de armamento estadounidense para su posterior entrega a Ucrania.
Desde la llegada al poder de Donald Trump, Washington ha dejado de suministrar armamento gratuito a Kiev, limitando su apoyo directo a la venta de material militar a aliados europeos que luego lo transfieren a Ucrania.
Zelenski advirtió además sobre el impacto indirecto de otros conflictos internacionales, señalando que la tensión en Oriente Medio y la guerra entre Estados Unidos e Irán podría afectar el suministro de misiles antiaéreos necesarios para la defensa ucraniana.
El presidente ucraniano, que se encuentra en una gira que incluye visitas a Alemania, Noruega e Italia, ha convertido la obtención de sistemas de defensa aérea en el eje central de su agenda diplomática, en un momento en que la guerra con Rusia entra en una fase de creciente presión militar.








