Madrid, 14 de abril de 2026.- El gobierno de España, encabezado por el presidente Pedro Sánchez, activó este martes una ambiciosa medida de regularización migratoria que permitirá a cientos de miles de inmigrantes en situación irregular acceder a un estatus legal.
El plan, considerado uno de los más amplios en años, podría beneficiar a unas 500.000 personas según estimaciones oficiales, aunque algunos analistas elevan la cifra hasta 800.000. La iniciativa marca un contraste con la tendencia predominante en Europa, donde varios países han endurecido sus políticas migratorias.
Sánchez defendió la medida como “un acto de justicia y una necesidad”, subrayando que quienes ya viven y trabajan en el país deben hacerlo “en igualdad de condiciones”, contribuyendo también al sistema fiscal.
La ministra de Migraciones, Elma Saiz, explicó que los solicitantes podrán obtener un permiso de residencia y trabajo por un año, con la posibilidad de renovarlo posteriormente. Las solicitudes podrán presentarse en línea desde esta semana y de forma presencial a partir del 20 de abril, con plazo hasta el 30 de junio.
Para acceder al programa, los inmigrantes deberán haber llegado a España antes del 1 de enero, demostrar al menos cinco meses de residencia en el país y carecer de antecedentes penales. La acreditación podrá realizarse mediante documentos públicos o privados.
El gobierno ha habilitado múltiples canales para gestionar las solicitudes, incluyendo oficinas de seguridad social, oficinas de correos y dependencias de inmigración en todo el país.
La medida también responde a necesidades económicas, ya que muchos inmigrantes trabajan en sectores clave como la agricultura, el turismo y los servicios, fundamentales para el crecimiento de la economía española.
Sin embargo, el plan enfrenta desafíos logísticos. Un sindicato de funcionarios ha advertido que el sistema podría verse desbordado por la magnitud de solicitudes en un periodo tan corto, exigiendo más recursos para garantizar su correcta implementación.
España ya ha aplicado procesos similares en el pasado, con seis regularizaciones entre 1986 y 2005, pero esta nueva iniciativa se destaca por su rapidez, al haber sido aprobada mediante decreto, evitando así el bloqueo parlamentario.
Desde el Ejecutivo, se insiste en que la regularización no solo responde a criterios humanitarios, sino también a una estrategia económica. “Nuestra prosperidad está ligada a la gestión de la migración”, afirmó Saiz, destacando el papel de los trabajadores extranjeros en el crecimiento y sostenibilidad del país.





