Los Ángeles, 13 de abril de 2026.- La superestrella del pop Britney Spears ingresó voluntariamente en un centro de rehabilitación, semanas después de haber sido arrestada bajo sospecha de conducir en estado de ebriedad en el estado de California.
La artista, de 44 años, fue detenida a comienzos de marzo en el condado de Ventura, cerca de Los Ángeles, aunque fue puesta en libertad poco después. En ese momento, su equipo calificó el incidente como “totalmente inexcusable” y aseguró que Spears asumiría las consecuencias legales correspondientes.
Según reportes, la cantante decidió internarse para recibir tratamiento, aunque no se ha precisado la fecha exacta de su ingreso. Asimismo, tiene prevista una comparecencia judicial el próximo 4 de mayo, relacionada con el arresto.
En sus memorias publicadas en 2023, Spears negó haber tenido problemas con drogas duras o alcohol, aunque reconoció el uso del medicamento Adderall para tratar el trastorno por déficit de atención (TDAH).
La intérprete alcanzó la fama mundial a finales de los años 90 con éxitos como …Baby One More Time y Oops!… I Did It Again, convirtiéndose en una de las figuras más influyentes del pop global.
Su vida personal ha estado marcada por episodios de alta exposición mediática. En 2007 protagonizó una crisis pública que derivó en la imposición de una tutela legal controlada por su padre, Jamie Spears, quien administró sus finanzas y decisiones personales durante más de una década.
La tutela fue finalmente anulada en 2021 por un tribunal de Los Ángeles, tras una intensa batalla legal impulsada por la artista y respaldada por el movimiento #FreeBritney.
En los últimos años, Spears se ha mantenido alejada de la música, mientras reconstruye su vida personal. Tras recuperar su autonomía, se casó y posteriormente se divorció, publicó una autobiografía y vendió su catálogo musical. Actualmente, busca retomar el vínculo con sus hijos, quienes residen en Hawái junto a su padre, Kevin Federline.







