Montreal, 16 de abril de 2026 — El mayor distrito escolar de Montreal enfrenta una nueva crisis laboral tras la salida de más de un centenar de empleados de apoyo que se negaron a retirar símbolos religiosos, en cumplimiento del Proyecto de Ley 94, la normativa de laicismo impulsada por el Gobierno de Quebec.

El Centre de services scolaire de Montréal (CSSDM) confirmó que alrededor de 150 trabajadores —entre supervisores de comedor y técnicos de educación especial— optaron por no acatar la ley, lo que derivó en despidos, suspensiones o renuncias.

La legislación, aprobada en octubre de 2025, amplía la prohibición del uso de símbolos religiosos —como cruces o hiyabs— a todo el personal que interactúe con estudiantes, extendiendo una normativa que anteriormente solo afectaba a docentes y directivos.

Según el CSSDM, cientos de empleados recibieron advertencias formales, y muchos accedieron a cumplir la normativa. Sin embargo, quienes se negaron quedaron fuera del sistema educativo.

El impacto ya se siente en las escuelas. Sindicatos denuncian que la salida del personal ha generado incertidumbre entre los estudiantes. “Los alumnos ven cómo su personal de apoyo desaparece y no entienden por qué”, señaló Michel Picard, representante sindical, al describir escenas de angustia en los centros educativos.

Desde el sindicato también advierten que estas medidas podrían agravar la escasez de personal, en un contexto donde ya existen más de mil puestos vacantes en el sistema educativo de Quebec.

Por su parte, el Gobierno provincial defendió la aplicación estricta de la ley. El ministro de Educación, Bernard Drainville, afirmó anteriormente que los trabajadores tenían la opción de retirar los símbolos durante el horario laboral, pero decidieron no hacerlo. “Deben asumir las consecuencias de su elección”, sostuvo.

Las organizaciones sindicales, sin embargo, califican la medida como una imposición que vulnera derechos fundamentales. Annie Charland, dirigente sindical, denunció que los trabajadores se enfrentan a una “falsa elección” entre conservar su empleo o mantener sus creencias religiosas.

La controversia se produce en un contexto de endurecimiento de las políticas de laicismo en Quebec, que recientemente aprobó también el Proyecto de Ley 9, ampliando las restricciones a la oración pública y a trabajadores de guarderías.

Mientras el gobierno insiste en que la ley debe cumplirse, el debate sobre los límites entre laicidad y libertad religiosa continúa intensificándose en la provincia.

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