El Cairo, 13 de abril de 2026.- Estados Unidos anunció el inicio de un bloqueo naval contra puertos iraníes, una medida ordenada por el presidente Donald Trump que eleva drásticamente la tensión en Oriente Medio y amenaza con provocar un nuevo repunte en los precios del petróleo a nivel mundial.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que la operación comenzará este lunes y se aplicará a todas las embarcaciones que entren o salgan de los puertos iraníes, tanto en el golfo Pérsico como en el golfo de Omán, aunque permitirá el tránsito entre puertos de otros países, suavizando parcialmente las amenazas iniciales de un cierre total del estrecho.
La respuesta de Irán fue inmediata. A través de la Guardia Revolucionaria de Irán, el país advirtió que “ningún puerto en la región estará a salvo” y lanzó una amenaza directa: la seguridad en la zona será “para todos o para nadie”, anticipando posibles represalias militares.
El anuncio se produce tras el fracaso de las negociaciones de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, celebradas en Pakistán durante el fin de semana, que concluyeron sin acuerdos. El vicepresidente estadounidense, JD Vance, señaló que el estancamiento se debió a la negativa de Teherán a aceptar condiciones vinculadas a su programa nuclear.
El bloqueo ya ha tenido efectos inmediatos en el comercio marítimo. Según datos del sector, el tráfico en el estratégico estrecho de Ormuz —por donde transitaba cerca del 20% del petróleo mundial antes del conflicto— sigue muy por debajo de los niveles previos a la guerra.
Los mercados energéticos reaccionaron con rapidez: el precio del crudo estadounidense subió un 8%, superando los 104 dólares por barril, mientras que el Brent internacional aumentó un 7%, reflejando el temor a una interrupción prolongada del suministro global.
Desde Europa, el primer ministro británico, Keir Starmer, dejó claro que el Reino Unido no participará en el bloqueo, subrayando que su país busca evitar una escalada bélica y prioriza la reapertura segura de las rutas marítimas.
Por su parte, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, lanzó un mensaje directo a Washington: “Si ustedes pelean, nosotros pelearemos”, reflejando la creciente posibilidad de una confrontación directa.
El conflicto, iniciado el pasado 28 de febrero, ha dejado miles de víctimas en la región y mantiene como eje central el programa nuclear iraní, que Estados Unidos exige desmantelar por completo. Teherán, sin embargo, insiste en que su desarrollo nuclear tiene fines civiles y acusa a Washington de imponer condiciones excesivas.
Mientras tanto, persiste la incertidumbre sobre el futuro del alto el fuego, que expira el próximo 22 de abril, sin que ninguna de las partes haya definido los pasos a seguir.
La decisión de Washington de avanzar con el bloqueo marca un nuevo punto crítico en la crisis, con el riesgo de desencadenar una escalada regional de gran magnitud y un impacto directo en la economía global.








