BEIJING, 16 feb.– Los ciudadanos del Reino Unido y Canadá podrán ingresar a China sin necesidad de visa a partir del martes, ampliando a 79 el número de países incluidos en el programa de exención que busca dinamizar el turismo y fortalecer los intercambios comerciales.
La medida permite estadías de hasta 30 días para viajes de negocios, turismo, intercambios culturales o académicos y visitas a familiares o amigos. En los últimos dos años, Beijing ha expandido significativamente esta política como parte de su estrategia para reactivar la economía y proyectar una imagen de mayor apertura tras años de restricciones.
Expansión global del acceso sin visa
Actualmente, la mayoría de los países europeos califican para ingresar sin visado, junto con varias naciones de América Latina, el Sudeste Asiático y Medio Oriente.
Además, ciudadanos de países como Estados Unidos e Indonesia pueden acceder a un permiso de tránsito de hasta 10 días, siempre que presenten un boleto de salida hacia un tercer país distinto del punto de origen.
Impulso diplomático y económico
La decisión coincide con recientes visitas oficiales a Beijing del primer ministro británico, Keir Starmer, y del primer ministro canadiense, Mark Carney. Ambos líderes, relativamente nuevos en el cargo, buscan reactivar las relaciones bilaterales tras varios años de tensiones diplomáticas.
Empresarios y operadores turísticos han recibido la medida con entusiasmo. El proceso tradicional para obtener una visa china suele ser largo y requiere trámites presenciales, documentación detallada y tiempos de espera que pueden desalentar viajes de última hora.
Vigencia del programa
Para la mayoría de los países beneficiados, la exención de visa estará vigente hasta finales de este año. Sin embargo, el gobierno chino ha prorrogado anteriormente este tipo de iniciativas, lo que abre la posibilidad de que la política se mantenga si demuestra resultados positivos en materia de turismo e inversión.
Con esta expansión, China refuerza su apuesta por atraer visitantes internacionales y consolidar vínculos comerciales en un contexto global marcado por la competencia económica y la reconfiguración de alianzas estratégicas.





