Ottawa, 17 de abril.— Canadá autorizó nuevas rutas aéreas hacia Cuba en medio de una profunda crisis energética en la isla que ha obligado a varias aerolíneas internacionales a suspender o reducir sus operaciones, evidenciando la contradicción que atraviesa el sector turístico cubano.
La Agencia Canadiense de Transporte (CTA) aprobó el pasado 8 de abril la solicitud de Flair Airlines para operar vuelos regulares a Cuba, al considerar que la compañía cumple con todos los requisitos establecidos.
La decisión llega en un contexto adverso para la aviación en la isla. Varias aerolíneas han cancelado o reducido sus frecuencias debido a la escasez de combustible para aviones, provocada por interrupciones en el suministro de petróleo que han afectado directamente a los aeropuertos cubanos.
Entre las cancelaciones más relevantes destaca la de Iberia, que anunció la suspensión temporal de sus vuelos directos a partir de junio, en medio de una caída sostenida de la demanda hacia el destino caribeño.
A pesar del escenario, el Gobierno cubano celebró la apertura de nuevas rutas desde Canadá, principal mercado emisor de turistas hacia la isla, aunque reconoció las dificultades operativas actuales.
En paralelo, operadores turísticos como Sunwing Vacations y Vacances WestJet Québec planean retomar sus vuelos el próximo 20 de junio a través de WestJet, con rutas hacia destinos como Varadero y Cayo Coco desde ciudades como Toronto, Montreal y Quebec.
Sin embargo, otras compañías mantienen posturas más cautelosas. Air Canada aplazó el reinicio de sus operaciones hasta el 1 de noviembre de 2026, citando problemas persistentes como apagones y el cierre de hoteles, mientras que Air Transat pospuso su regreso al menos hasta el 20 de junio, manteniendo suspendida la venta de boletos para buena parte de la temporada alta.
Las cifras reflejan el impacto de la crisis. En 2025, Canadá envió 754.010 turistas a Cuba, una caída significativa frente a los 860.877 visitantes registrados el año anterior.
El deterioro de la infraestructura hotelera, los apagones frecuentes y la escasez de productos básicos han debilitado el atractivo del destino. De hecho, el Gobierno canadiense recomendó en febrero evitar los viajes no esenciales a la isla ante el empeoramiento de las condiciones, advirtiendo sobre la falta de combustible, electricidad, alimentos, agua y medicamentos.
En este contexto, la autorización de nuevas rutas representa un intento por sostener el flujo turístico hacia Cuba, aunque la recuperación del sector dependerá en gran medida de la estabilidad energética y de la capacidad del país para garantizar servicios básicos a los visitantes.








