Ottawa, 17 de abril.— La nueva ley de ciudadanía por descendencia en Canadá, conocida como Ley C-3, ha provocado un aumento significativo en las solicitudes, especialmente desde Estados Unidos, al ampliar el derecho a obtener la nacionalidad a personas nacidas fuera del país con padres canadienses también nacidos en el extranjero.
La legislación, que entró en vigor el 15 de diciembre de 2025, permite que una persona nacida fuera de Canadá solicite la ciudadanía si su progenitor canadiense residió en el país al menos tres años antes de su nacimiento o adopción.
La norma fue aprobada tras un fallo del Tribunal Superior de Ontario en 2023 que declaró inconstitucional una ley previa impulsada durante el gobierno de Stephen Harper, la cual limitaba la transmisión de la ciudadanía a los hijos nacidos en territorio canadiense.
El gobierno liberal encabezado entonces por Justin Trudeau decidió no apelar la sentencia, lo que obligó a aprobar una nueva legislación antes de que las normas quedaran sin efecto.
Desde su entrada en vigor, el programa ha generado un fuerte interés. Inmigración, Refugiados y Ciudadanía de Canadá ha recibido más de 12.000 solicitudes entre mediados de diciembre y finales de enero, de las cuales casi 6.300 fueron aprobadas. Sin embargo, solo 1.480 correspondieron directamente a la nueva Ley C-3.
El impacto potencial es considerable. El responsable de la gestión presupuestaria del Parlamento estima que unas 115.000 personas podrían ser elegibles bajo esta normativa.
Estados Unidos lidera ampliamente las solicitudes. Solo en enero, casi 2.500 ciudadanos estadounidenses obtuvieron la aprobación de su ciudadanía canadiense, reflejando una tendencia creciente.
Expertos en inmigración señalan que el interés responde tanto a razones prácticas como políticas. La abogada de inmigración Jacqueline Bart, con sede en Toronto, aseguró que la demanda ha sido abrumadora, en particular entre estadounidenses que buscan un segundo pasaporte o incluso trasladarse a Canadá de forma inmediata.
Entre los solicitantes destacan perfiles diversos, incluyendo familias que buscan mejores condiciones de vida o acceso a servicios específicos, lo que ha ampliado el alcance de las consultas más allá de los tradicionales clientes corporativos.
Otros países también muestran un aumento en el interés, aunque a menor escala. Reino Unido, Francia, China, India y Australia figuran entre los principales solicitantes, mientras que México y Belice registraron incrementos notables en las aprobaciones durante los primeros meses de 2026.
En total, Canadá aprobó alrededor de 82.500 solicitudes de ciudadanía por descendencia en 2025, consolidando este mecanismo como una de las principales vías de acceso a la nacionalidad para extranjeros con vínculos familiares.
La implementación de la Ley C-3 marca un cambio estructural en la política migratoria canadiense, ampliando el acceso a la ciudadanía y posicionando al país como un destino aún más atractivo en un contexto global de creciente movilidad y búsqueda de estabilidad.







