Ottawa, 19 de abril.- El primer ministro de Canadá, Mark Carney, afirmó que los tradicionales vínculos económicos con Estados Unidos se han convertido en una “debilidad” que el país debe corregir, en medio de la creciente presión comercial derivada de los aranceles impulsados por el presidente Donald Trump.

En un mensaje dirigido a la población y difundido en video, Carney advirtió que Washington ha cambiado de forma “radical” su política comercial, elevando los aranceles a niveles no vistos desde la Gran Depresión, lo que amenaza sectores clave de la economía canadiense como la industria automotriz, siderúrgica y maderera.

“El modelo basado en estrechos lazos con Estados Unidos ya no garantiza estabilidad”, señaló el jefe de Gobierno, quien anunció que su administración impulsará una estrategia de diversificación económica y ofrecerá actualizaciones periódicas sobre los avances.

El mensaje llega en un contexto de crecientes tensiones bilaterales, tras críticas desde Washington a la estrategia comercial canadiense y en vísperas de la revisión del tratado de libre comercio de América del Norte, prevista para los próximos meses.

El secretario de Comercio estadounidense, Howard Lutnick, cuestionó recientemente la postura de Ottawa y rechazó la idea de que el tiempo juegue a favor de Canadá en las negociaciones, subrayando el peso de la economía estadounidense frente a su vecino del norte.

Además, Washington ha criticado el acercamiento comercial de Canadá con China, especialmente tras un acuerdo que permitirá la entrada de miles de vehículos eléctricos chinos con aranceles reducidos, a cambio de la flexibilización de restricciones sobre productos agrícolas y pesqueros canadienses.

Carney defendió la necesidad de afrontar los desafíos sin minimizar los riesgos y aseguró que su gobierno actuará con transparencia ante una coyuntura internacional cada vez más compleja, marcada por el proteccionismo y la reconfiguración de las alianzas comerciales.

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