Teherán, 18 de abril.- Irán anunció este sábado el cierre nuevamente del estratégico estrecho de Ormuz, pocas horas después de haber autorizado su reapertura parcial, en respuesta a la decisión de Estados Unidos de mantener el bloqueo sobre sus puertos, en un nuevo episodio de escalada en Oriente Medio.

La medida se produce en medio de reportes de incidentes en la zona, donde la agencia británica de seguridad marítima UKMTO informó de posibles ataques contra dos embarcaciones. Además, varios buques que se dirigían a cruzar el estrecho modificaron su rumbo ante el aumento del riesgo.

Según las autoridades iraníes, la reapertura temporal del paso marítimo —por donde transita cerca de una quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos— se realizó “de buena fe”, permitiendo el tránsito limitado de petroleros y buques comerciales. Sin embargo, Teherán decidió revertir la medida al considerar que el bloqueo estadounidense constituye un acto hostil.

El viceministro de Relaciones Exteriores de Irán, Saed Jatibzadeh, aseguró que Washington “no puede imponer su voluntad ni someter al país mediante un cerco económico”, mientras que el líder supremo, Mojtaba Jamenei, advirtió que las fuerzas navales iraníes están preparadas para infligir “nuevas derrotas” a sus adversarios.

Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó cualquier presión por parte de Teherán y afirmó que Irán no puede “chantajear” a Washington con sus decisiones sobre el estrecho, aunque confirmó que continúan los contactos diplomáticos entre ambas partes.

Este endurecimiento de posiciones ocurre en un contexto de frágil tregua entre ambos países, tras un alto el fuego de dos semanas iniciado el pasado 8 de abril y cuya expiración está prevista para los próximos días, mientras continúan las gestiones internacionales para evitar una escalada mayor en la región.

Durante la breve reapertura del estrecho, al menos ocho petroleros y buques de gas lograron atravesarlo, según datos de la firma de seguimiento marítimo Kpler. Sin embargo, plataformas de monitoreo como MarineTraffic mostraban posteriormente múltiples embarcaciones alterando sus rutas o permaneciendo a la espera ante la incertidumbre.

El mando central estadounidense indicó que al menos 23 buques han acatado órdenes de las fuerzas navales de EE.UU. para dar media vuelta desde el inicio del bloqueo, lo que evidencia el impacto inmediato de la crisis sobre el tráfico marítimo internacional.

La volatilidad en el estrecho de Ormuz continúa generando efectos en los mercados energéticos globales, después de que su reapertura temporal provocara una caída significativa en los precios del petróleo, ahora nuevamente bajo presión ante el repunte de las tensiones geopolíticas.

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