Bogotá, 5 ene.- El presidente de Colombia, Gustavo Petro, lanzó este lunes una de sus advertencias más contundentes contra Estados Unidos, al afirmar que estaría dispuesto a volver a tomar las armas —como en su etapa de guerrillero— para defender la soberanía nacional frente a lo que calificó como una “amenaza ilegítima” del mandatario estadounidense, Donald Trump.

Aunque no he sido militar, sé de la guerra y la clandestinidad. Juré no tocar un arma más desde el pacto de paz, pero por la patria tomaré de nuevo las armas que no quiero”, escribió Petro en un extenso mensaje publicado en su cuenta oficial de X, en el que reaccionó a declaraciones recientes del presidente estadounidense.

En su juventud, Petro militó en la guerrilla del M-19, grupo que se desmovilizó tras los acuerdos de paz firmados en 1990 con el entonces presidente Virgilio Barco.

Las declaraciones del mandatario colombiano se producen después de que Trump, a bordo del Air Force One, afirmara que Colombia está “muy enferma” y acusara directamente a Petro de ser un líder que “gusta de fabricar cocaína y venderla a Estados Unidos”. Consultado por la prensa sobre la posibilidad de una operación militar en Colombia similar a la realizada en Venezuela contra Nicolás Maduro, Trump respondió: “A mí me suena bien eso”.

Petro rechazó de plano las acusaciones y negó cualquier vínculo con el narcotráfico. “No soy ilegítimo, ni soy narco. Solo tengo mi casa familiar, que aún pago con mi sueldo. Mis extractos bancarios han sido públicos”, sostuvo, asegurando que su patrimonio es coherente con sus ingresos como servidor público.

El presidente colombiano afirmó tener “enorme confianza” en que el pueblo lo defenderá ante cualquier intento de injerencia extranjera y lanzó un mensaje directo a las fuerzas de seguridad. “La forma de defenderme es tomarse el poder en todos los municipios del país. La orden a la fuerza pública es no disparar al pueblo y sí al invasor”, subrayó.

Petro advirtió además que, si Estados Unidos intenta detener al presidente de Colombia, como ocurrió recientemente en Venezuela con Maduro y su esposa Cilia Flores, se desencadenará una reacción popular inmediata.

Cada soldado de Colombia tiene una orden desde ya: todo comandante que prefiera la bandera de EE.UU. a la bandera de Colombia se retira inmediatamente de la institución”, afirmó, apelando a la Constitución y al deber de las fuerzas armadas de defender la soberanía popular.

Las declaraciones elevan al máximo la tensión diplomática entre Bogotá y Washington, en un contexto regional marcado por la captura de Maduro, la reconfiguración política en Venezuela y un creciente debate internacional sobre intervenciones militares, soberanía y derecho internacional.

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