Ciudad de México, 7 agosto 2026.- México y Perú acordaron restablecer sus relaciones diplomáticas después de meses de ruptura, tras la salida de la ex primera ministra peruana Betssy Chávez, quien abandonó la Embajada mexicana en Lima con un salvoconducto otorgado por el nuevo Gobierno peruano.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó este viernes que ambos países retomarán sus vínculos oficiales luego de que el Ejecutivo de la presidenta peruana Keiko Fujimori autorizara el traslado de Chávez a territorio mexicano, donde recibió asilo diplomático.
“Con esto se van a restablecer las relaciones con Perú”, afirmó Sheinbaum durante su conferencia de prensa, al considerar la decisión peruana como una muestra de “buena voluntad” hacia México.
La mandataria mexicana explicó que un avión de la Fuerza Aérea Mexicana viajó a Lima para recoger a Chávez, quien fue presidenta del Consejo de Ministros durante el Gobierno del expresidente peruano Pedro Castillo (2021-2022).
Un conflicto diplomático de casi un año
La crisis entre ambos países comenzó en diciembre de 2022, después del fallido intento de Castillo de disolver el Congreso peruano y la posterior condena del exmandatario.
El Gobierno mexicano cuestionó entonces el proceso contra Castillo y no reconoció inicialmente a Dina Boluarte como su sucesora, lo que provocó la expulsión del embajador mexicano en Perú y el retiro del representante peruano en México.
Las relaciones quedaron reducidas al nivel de encargados de negocios hasta que, en noviembre de 2025, Perú decidió romper completamente los vínculos diplomáticos después de que México otorgara asilo a Betssy Chávez en su embajada de Lima.
Chávez fue condenada por el intento de golpe de Estado
Betssy Chávez permaneció varios meses dentro de la sede diplomática mexicana a la espera de una autorización para salir del país.
La ex primera ministra fue condenada a 11 años y cinco meses de prisión por su participación en el intento de subvertir el orden constitucional durante la crisis política de diciembre de 2022, en el mismo proceso judicial que involucró a Pedro Castillo.
Perú concedió el salvoconducto en cumplimiento de la Convención de Caracas sobre asilo diplomático, aunque la Cancillería peruana aclaró que la decisión no implica reconocer que Chávez haya sido víctima de persecución política.
El Gobierno peruano reiteró que el país cuenta con un Estado de derecho y señaló que continuará impulsando una revisión de los tratados internacionales sobre asilo ante la Organización de Estados Americanos (OEA).
México mantiene su respaldo a Pedro Castillo
Pese al restablecimiento de relaciones, Claudia Sheinbaum afirmó que México mantendrá su postura sobre el caso de Pedro Castillo.
“Vamos a seguir en la defensa del presidente Castillo por las razones que hemos expuesto”, declaró la mandataria mexicana, quien aseguró que el nuevo Gobierno peruano conoce la posición de México sobre el exgobernante.
El acercamiento entre Lima y Ciudad de México abre una nueva etapa diplomática, aunque persisten diferencias políticas sobre la interpretación de los acontecimientos que llevaron a la caída de Castillo y al proceso judicial contra sus antiguos colaboradores.








