Ciudad de México, 13 agosto.- Las recientes lluvias y la recuperación de los embalses han dado un respiro a México después de varios años de presión sobre sus reservas hídricas, pero los expertos advierten que la mejoría no resuelve los problemas estructurales que enfrenta el país en materia de agua.
El elevado consumo del sector agrícola, las dificultades para aprovechar las precipitaciones y la necesidad de modernizar la administración de los recursos hídricos continúan entre los principales desafíos, según especialistas, académicos y representantes de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
Durante un encuentro celebrado en Ciudad de México, los participantes coincidieron en que México necesita inversiones de largo plazo, nuevas tecnologías y herramientas de inteligencia artificial (IA) para mejorar la eficiencia en el uso y distribución del agua.
“Las empresas deben ahorrar agua y para eso es indispensable el uso de la tecnología”, afirmó Jorge Arriaga, coordinador ejecutivo de la Red del Agua de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien llamó a evitar medidas temporales y desarrollar estrategias con una visión de largo plazo.
La agricultura concentra la mayor parte del consumo
El principal reto se encuentra en el sector agrícola. Datos presentados por Conagua indican que la agricultura utiliza el 76 % del agua consumida en México, mientras que el uso público-urbano representa el 15 % y la industria el 9 %.
Ante esta situación, las autoridades han comenzado a impulsar mecanismos para redistribuir parte del agua concesionada que algunas empresas no utilizan.
Paola Félix Díaz, coordinadora general de Relaciones Interinstitucionales y Asuntos Internacionales de Conagua, explicó que compañías como Heineken y Lala han firmado acuerdos para ceder parte del volumen de agua que tienen concesionado y que no utilizan, con el propósito de destinarlo a regiones con mayores necesidades.
El objetivo, señaló, es priorizar el acceso al agua para comunidades que históricamente han enfrentado dificultades para disponer del recurso.
Sin embargo, Félix Díaz reconoció que la transformación del sector agrícola presenta importantes dificultades debido a su diversidad, ya que está integrado tanto por grandes productores como por pequeños agricultores. Esta estructura complica la aplicación uniforme de medidas para mejorar la eficiencia hídrica.
Captar la lluvia sigue siendo un desafío
La recuperación de los embalses también pone de manifiesto una paradoja: mientras determinadas regiones de México sufren inundaciones por las fuertes precipitaciones, el país todavía enfrenta dificultades para almacenar y aprovechar adecuadamente el agua de lluvia.
“Uno de los grandes retos de la captación de agua de lluvia es el almacenaje”, explicó Piedad Gómez, coordinadora de proyectos de Agua Capital, el Fondo de Agua de Ciudad de México.
La especialista señaló además que otro problema surge cuando el agua de lluvia entra en contacto con el sistema de drenaje. En esos casos, un recurso que inicialmente puede encontrarse relativamente limpio requiere posteriormente procesos de tratamiento.
Gómez consideró necesario aumentar la inversión en tecnología para mejorar la gestión del agua y hacer más visibles las iniciativas que ya desarrollan organizaciones especializadas.
Tecnología e inteligencia artificial para mejorar la gestión
Los expertos consideran que la modernización tecnológica será fundamental para enfrentar los problemas de disponibilidad y distribución del agua en México, especialmente ante los efectos de fenómenos climáticos extremos y el crecimiento de la demanda.
Las alternativas tecnológicas y los principales desafíos del sector serán analizados entre el 1 y el 3 de septiembre durante la décima edición de Aquatech, que se celebrará en Ciudad de México.
El encuentro internacional prevé reunir a más de 100 empresas y alrededor de 1.000 científicos y especialistas en agua, quienes abordarán soluciones para mejorar la administración, conservación y aprovechamiento de los recursos hídricos.








