Hong Kong, 29 julio 2026.- Estados Unidos anunció nuevas restricciones a la importación de robots humanoides fabricados en el extranjero y de determinados equipos electrónicos, una medida que apunta principalmente a China bajo el argumento de proteger la seguridad nacional y las cadenas de suministro estratégicas.
La Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC) informó que prohibirá las nuevas importaciones de robots humanoides y robots cuadrúpedos, conocidos popularmente como “perros robot”, al considerar que estos dispositivos pueden representar riesgos relacionados con la ciberseguridad y el control tecnológico.
La decisión también incluye restricciones a nuevos inversores de potencia, equipos utilizados para convertir electricidad de corriente continua (CC) en corriente alterna (CA), esenciales en sistemas de energía renovable, centros de datos y otros sectores tecnológicos.
Washington endurece su política tecnológica hacia China
El presidente de la FCC, Brendan Carr, explicó que la medida busca “proteger las cadenas de suministro críticas” de Estados Unidos y aseguró que las restricciones se aplican únicamente a nuevas versiones de estos productos importados.
La decisión se suma a una serie de medidas adoptadas por Washington contra productos y tecnologías chinas, incluyendo restricciones a drones, semiconductores avanzados y herramientas vinculadas a inteligencia artificial.
El anuncio llega antes de la prevista reunión entre el presidente estadounidense Donald Trump y el mandatario chino Xi Jinping, programada para septiembre, en un momento de creciente tensión tecnológica entre ambas potencias.
“Se trata de una sucesión constante de posibles puntos de fricción de cara a la cumbre Trump-Xi”, afirmó Samm Sacks, investigadora especializada en política tecnológica china del instituto New America.
China domina el mercado mundial de robots humanoides
China se ha convertido en el principal actor del sector de la robótica humanoide, con una participación estimada de alrededor del 85 % del mercado global.
Empresas chinas como Unitree y AGIBOT han ampliado rápidamente su producción y reducido costos, superando en volumen a muchos competidores internacionales.
Según datos del grupo tecnológico Omdia, de los aproximadamente 15.000 robots humanoides enviados en todo el mundo durante 2025, Unitree y AGIBOT entregaron más de 5.000 unidades cada una, mientras que compañías estadounidenses como Tesla y Figure AI enviaron apenas unos cientos o menos.
Analistas de Morgan Stanley proyectan que el mercado chino de robots humanoides podría alcanzar un valor cercano a los 15.000 millones de dólares para 2030.
Kangyuxiao Li, analista de Morningstar, señaló que limitar el acceso al mercado estadounidense podría proteger a fabricantes estadounidenses de una competencia de precios, aunque difícilmente frenará el desarrollo chino debido al tamaño de su industria manufacturera.
Beijing acusa a Washington de proteccionismo
El Gobierno chino reaccionó con rapidez y acusó a Estados Unidos de utilizar la seguridad nacional como argumento para restringir la competencia de empresas tecnológicas chinas.
Mao Ning, portavoz del Ministerio de Exteriores chino, afirmó que el proteccionismo “no hará que Estados Unidos sea más competitivo” y perjudicará a empresas y consumidores estadounidenses.
China aseguró que tomará “todas las medidas necesarias” para defender los intereses legítimos de sus compañías.
Posibles impactos en la industria tecnológica
La nueva política estadounidense podría afectar colaboraciones entre empresas tecnológicas de ambos países. Un ejemplo es Nvidia, que recientemente presentó un diseño de referencia para robots humanoides basado en el chasis de la compañía china Unitree.
El Pentágono incluyó recientemente a Unitree en una lista de empresas chinas que, según Washington, mantienen vínculos con el ejército chino, una acusación que Beijing rechaza.
Los analistas consideran que las restricciones tendrán un impacto limitado en el desarrollo global de la robótica, pero podrían acelerar la división tecnológica entre Estados Unidos y China en sectores considerados estratégicos para la próxima generación de inteligencia artificial y automatización.








