Montreal, 12 de junio de 2026.- El primer ministro de Canadá, Mark Carney, se encuentra en París donde mantendrá una reunión bilateral con el presidente francés Emmanuel Macron, en un encuentro clave previo a la próxima cumbre del G7 que reunirá a las principales economías del mundo la próxima semana.
La reunión, que tendrá lugar en el Palacio del Elíseo, ha sido descrita por fuentes gubernamentales como una transición diplomática en la presidencia del G7 de Canadá hacia Francia, además de una oportunidad para reforzar la cooperación estratégica entre ambos países en materia económica, tecnológica y de seguridad internacional.
Tras el encuentro, ambos líderes ofrecerán declaraciones conjuntas y el mandatario canadiense también tiene prevista una rueda de prensa, antes de asistir a una cena oficial organizada por Macron en honor a la delegación canadiense.
El viaje de Carney se produce en un momento en el que Ottawa busca fortalecer sus alianzas internacionales en un contexto global marcado por tensiones geopolíticas y cambios en el equilibrio económico mundial.
Analistas como el senador canadiense Peter Boehm, exrepresentante personal de Canadá en varias cumbres del G7, han señalado que esta visita representa una oportunidad para que Carney consolide su enfoque de “diplomacia pragmática” en el escenario internacional.
El propio Carney ha defendido en foros internacionales la necesidad de diversificar las relaciones comerciales de Canadá, especialmente frente a las políticas proteccionistas atribuidas al presidente estadounidense Donald Trump, impulsando una mayor cooperación con socios europeos y asiáticos.
La reunión también tiene un valor simbólico adicional, ya que podría ser una de las últimas entre ambos líderes antes del final del mandato del presidente francés en 2027, lo que añade relevancia política al encuentro bilateral.
Entre los principales temas que se abordarán en la cumbre del G7 destacan la situación geopolítica global, el apoyo a Ucrania, la lucha contra la delincuencia transnacional y la creciente preocupación por la seguridad digital y la protección de menores en internet.
En este contexto, Francia ha impulsado iniciativas legislativas para restringir el acceso de menores a redes sociales, una línea que ha influido también en el debate político canadiense. De hecho, el gobierno de Carney ha presentado recientemente un proyecto de ley sobre seguridad en línea que busca regular el acceso de menores a plataformas digitales y reforzar la supervisión de herramientas de inteligencia artificial.
Según fuentes oficiales, el proyecto también impondría nuevas obligaciones a las empresas tecnológicas para prevenir la difusión de contenidos dañinos y establecer protocolos de intervención en casos de riesgo, como autolesiones o violencia.
La cumbre del G7 en Évian-les-Bains se perfila como un encuentro sin un comunicado final único, optando en cambio por declaraciones temáticas separadas, una fórmula que algunos analistas atribuyen a las diferencias políticas entre los países miembros.
En paralelo, el contexto internacional estará marcado por conflictos activos en Oriente Medio y por la reconfiguración de la cooperación internacional en materia de ayuda exterior y seguridad global.
Francia sigue siendo uno de los principales socios comerciales de Canadá en Europa, lo que refuerza la importancia estratégica del encuentro entre Carney y Macron en la antesala del foro internacional.







