Montreal, 12 de junio de 2026.- La selección de Canadá vive uno de los momentos más importantes de su historia futbolística al disputar este viernes su primer partido como anfitriona en la Copa Mundial de la FIFA 2026, enfrentándose a Bosnia y Herzegovina a las 3:00 p.m. (hora del Este) en la ciudad de Toronto.

El encuentro marca un hito sin precedentes: será el primer partido de un Mundial masculino disputado en territorio canadiense, en una edición del torneo que el país comparte como coanfitrión junto a Estados Unidos y México.

El equipo dirigido por el técnico Jesse Marsch llega al torneo con expectativas elevadas tras un proceso de crecimiento sostenido en los últimos años y después de su histórica clasificación directa como país anfitrión.

Canadá integra el Grupo B del Mundial, donde también enfrentará a Qatar y Suiza en sus próximos compromisos, con partidos programados en Vancouver en los próximos días.

El conjunto canadiense ha recorrido un largo camino desde su regreso al escenario mundialista. En 2022, logró romper una sequía de 36 años al liderar la clasificación de la CONCACAF rumbo al Mundial de Qatar, aunque su participación terminó sin puntos en fase de grupos.

Desde entonces, el equipo ha evolucionado bajo la dirección de Marsch, alcanzando incluso las semifinales de la Copa América, donde fue eliminado por la Argentina de Lionel Messi en una destacada actuación internacional que elevó el perfil del fútbol canadiense.

Actualmente, Canadá ocupa el puesto 30 del ranking FIFA, tras haber alcanzado su mejor clasificación histórica en el puesto 26 el año pasado, reflejo del crecimiento competitivo del equipo.

En este nuevo Mundial, el objetivo es claro: mejorar su desempeño histórico y, por primera vez, lograr avanzar a la fase eliminatoria. Con el nuevo formato ampliado de 48 selecciones, las opciones de clasificación a octavos han aumentado, ya que incluso los mejores terceros de grupo pueden avanzar.

Sin embargo, el camino no será sencillo. El grupo de Canadá incluye rivales de nivel competitivo como Bosnia y Herzegovina, Qatar y Suiza, lo que obligará al equipo a sumar puntos desde su debut para mantener opciones de clasificación.

El plantel canadiense también llega condicionado por varias preocupaciones físicas. Su capitán y máxima figura, Alphonso Davies, continúa recuperándose de una lesión en el tendón de la corva y su participación en el torneo es incierta.

A ello se suman las dudas sobre otros jugadores clave como Moïse Bombito, Jacob Shaffelburg, Ali Ahmed e Ismaël Koné, todos con distintos problemas físicos que han afectado la preparación del equipo en las últimas semanas.

Pese a estas dificultades, el ambiente en torno a la selección es de optimismo moderado, especialmente por la ventaja de jugar en casa durante toda la fase de grupos, lo que podría ser determinante en sus aspiraciones de avanzar.

El debut ante Bosnia y Herzegovina representa así una prueba clave para medir el verdadero nivel del conjunto canadiense en este histórico Mundial.

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