Jerusalén, 2 de junio de 2026.- Al menos diez personas han muerto este martes en una nueva oleada de bombardeos israelíes contra el sur del Líbano, en una escalada que contradice los recientes anuncios del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre un supuesto acuerdo de desescalada entre las partes.
Los ataques han golpeado varias zonas del sur libanés, una región que continúa siendo escenario de intensos enfrentamientos pese a los esfuerzos diplomáticos internacionales por estabilizar la situación.
Civiles entre las víctimas en Marwaniyeh
La Defensa Civil libanesa informó que al menos seis cuerpos fueron recuperados entre los escombros de un edificio destruido en la localidad de Marwaniyeh, donde los equipos de rescate continuaban trabajando desde la noche anterior.
Entre las víctimas se encuentran dos menores de edad, según confirmó el Centro de Operaciones de Emergencia del Ministerio de Salud Pública del Líbano. Además, tres personas fueron rescatadas con vida pero con heridas de distinta gravedad.
Las autoridades locales han advertido de que el balance podría aumentar a medida que avancen las labores de búsqueda en la zona afectada.
Una estudiante universitaria entre los fallecidos
Otro de los ataques más mortales se produjo en la carretera del puente Khardali, donde un vehículo en el que viajaban una estudiante y sus padres fue alcanzado por un bombardeo.
La Universidad Libanesa confirmó la muerte de la joven, identificada como Theodosia James Karam, quien se había desplazado para realizar exámenes académicos. Sus padres también fallecieron en el ataque, según informaron medios locales.
Un tercer civil murió en otro ataque similar entre las localidades de Harouf y Toul, de acuerdo con la Agencia Nacional de Noticias del Líbano.
Nuevos bombardeos y ataques cruzados
Durante la jornada también se registraron bombardeos en otras áreas del sur del país, como Al Haniyeh y Ghandouriya, además de ataques de artillería en localidades como Nabatieh Al Fawqa, Kfar Ruman, Shoukin y Kfar Tebnit.
La Defensa Civil denunció además que su centro en Kfar Sir fue alcanzado directamente por un ataque israelí, lo que provocó daños materiales en las instalaciones y equipos, aunque no se registraron víctimas entre el personal.
En paralelo, el grupo chií Hizbulá reivindicó el lanzamiento de proyectiles contra un tanque israelí cerca de la localidad de Haddatha, en medio de los combates en la frontera sur.
Tensión diplomática pese a intentos de acuerdo
La nueva escalada se produce en un contexto de intensa actividad diplomática. Está previsto que representantes de Líbano e Israel participen en una nueva ronda de conversaciones en Washington con el objetivo de avanzar hacia una salida negociada al conflicto.
Sin embargo, la situación sobre el terreno contradice los avances anunciados en las últimas horas.
Trump aseguró en su red social Truth Social que Hizbulá habría aceptado detener los ataques contra Israel y que, en respuesta, el Estado israelí frenaría su ofensiva militar en territorio libanés.
No obstante, estas afirmaciones chocan con la continuidad de los combates y con la postura del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien habría comunicado a Washington que no cambiará su estrategia militar y que continuará atacando “objetivos terroristas” en el Líbano si persisten los ataques contra Israel.
Un conflicto aún lejos de la desescalada
Pese a los anuncios diplomáticos, el terreno muestra una realidad muy distinta, con bombardeos continuos, víctimas civiles y una creciente inestabilidad en la frontera entre Israel y el Líbano.
La situación mantiene en alerta a la comunidad internacional, que teme que la violencia pueda extenderse aún más en la región si fracasan los esfuerzos de mediación en curso.








