Montreal, 30 Mayo.- Las autoridades de Montreal han lanzado un llamado urgente a la población para que reduzca significativamente el consumo de agua potable mientras continúan los trabajos de reparación en una importante tubería principal ubicada en la avenida Atwater, una situación que podría derivar en medidas más estrictas si la demanda no disminuye en los próximos días.

Durante una conferencia de prensa celebrada este viernes, responsables municipales informaron que la alerta afecta a gran parte de la isla de Montreal y está dirigida a aproximadamente 1,2 millones de residentes, además de empresas y establecimientos comerciales.

“Necesitamos un esfuerzo colectivo para reducir el consumo de agua potable”, declaró Claude Pinard, presidente del comité ejecutivo de la ciudad, quien subrayó que las acciones adoptadas por el gobierno municipal no serán suficientes sin la colaboración de la ciudadanía.

Las autoridades recomiendan a los residentes limitar al máximo el riego de jardines y áreas verdes, evitar dejar correr el agua innecesariamente y optar por duchas cortas en lugar de baños prolongados. También sugieren medidas simples de ahorro, como cerrar el grifo mientras se cepillan los dientes o se realizan otras actividades cotidianas.

La administración municipal no descarta implementar restricciones más severas si la situación empeora. Entre las medidas que podrían evaluarse figura una prohibición total del riego exterior, además de una mayor vigilancia para garantizar el cumplimiento de las recomendaciones.

Por su parte, la ciudad ya comenzó a reducir todos los usos considerados no esenciales del agua, incluyendo la suspensión temporal de algunas fuentes ornamentales en parques y la reducción de operaciones de mantenimiento que requieren grandes volúmenes de agua.

Según las estimaciones oficiales, el objetivo es disminuir el consumo diario de agua en cerca de un 10 %, una reducción considerada clave para mantener la estabilidad del sistema mientras avanzan las reparaciones de la infraestructura afectada.

El alcalde del distrito de Saint-Laurent y miembro del comité ejecutivo, Alan DeSousa, explicó que la estrategia busca actuar de manera preventiva para evitar problemas mayores durante los meses de verano, cuando la demanda de agua suele incrementarse considerablemente.

Las autoridades insistieron en que, por el momento, las medidas tienen carácter preventivo, pero advirtieron que podrían imponerse sanciones y multas a quienes incumplan las restricciones si las condiciones del sistema de abastecimiento se deterioran.

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