Lima, 30 mayo.- La candidata derechista Keiko Fujimori y el aspirante izquierdista Roberto Sánchez protagonizarán este domingo el único debate oficial antes de la segunda vuelta presidencial en Perú, en una contienda marcada por la estrecha diferencia en las encuestas y un alto nivel de indecisos que podría definir el resultado final.

A solo siete días de la votación del 7 de junio, los sondeos sitúan a Fujimori con una ventaja de entre cuatro y seis puntos porcentuales, con una intención de voto que oscila entre el 36 % y el 39 %, mientras que Sánchez se mantiene entre el 30 % y el 35 %. El bloque de indecisos, que ronda el 16 %, se ha convertido en el principal objetivo de ambas campañas.

El debate, que se celebrará en el Centro de Convenciones de Lima, estará dividido en cuatro bloques temáticos: seguridad ciudadana, fortalecimiento institucional y derechos humanos, educación y salud, y economía, empleo y reducción de la pobreza. Ambos candidatos intentarán reforzar sus propuestas en un escenario donde el electorado del centro político aún no se ha definido.

La contienda llega tras días de tensiones políticas y críticas cruzadas. El partido Fuerza Popular, liderado por Fujimori, decidió no participar en una serie de entrevistas organizadas por TV Perú, lo que ha alimentado la polémica en la recta final de la campaña.

Keiko Fujimori, con amplia experiencia en debates presidenciales —este será su sexto en una segunda vuelta—, ya ha disputado instancias similares en 2011, 2016 y 2021, aunque sin lograr la victoria final en las tres ocasiones previas. Por su parte, Roberto Sánchez afronta su primer gran cara a cara en una segunda vuelta, tras haber tenido un tenso intercambio con Fujimori en la primera ronda electoral.

El debate también será clave en un contexto político marcado por la inestabilidad institucional en Perú, que en la última década ha visto pasar ocho presidentes, en medio de crisis sucesivas y enfrentamientos entre el Ejecutivo y el Congreso.

El próximo mandatario gobernará el país durante el periodo 2026-2031, con el desafío de estabilizar el sistema político y responder a las demandas sociales en un escenario de fuerte polarización.

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